1.- Caracteristicas generales y marco geográfico de la cultura egipcia
La civilización egipcia es el resultado de una serie de factores geográficos y humanos que desde época prehistórica produjeron una cultura original y grandiosa, cuyos caracteres principales pueden resumirse en:
- Pretendido aislamiento (los hicsos fueron el único pueblo que invadió Egipto, aunque las relaciones, sobre todo comerciales con el exterior no se interrumpieron nunca)
- Organización en monarquía teocrática con periodos intermedios de descomposición política.
- Una religión de politeísmo popular y de monoteísmo intelectual; con dioses locales, hasta la IV Dinastía predomina el culto a Horus y después dominaron Re de Heliópolis y Amón de Tebas, ambos con un poderoso clero
- Gran importancia del Nilo, cuyas crecidas anuales permiten tres cosechas.
La historia de Egipto generalmente se divide en las siguientes etapas :
- I Época Predinástica
- II Época Protodinástica ( o Tinita; dinas tías I y II)
- III Reino Antiguo (Dinastías III a VI)
- IV Primer Período Intermedio (Dinastías VII a X)
- V Reino Medio (Dinastías XI y XII)
- VI Segundo Período Intermedio (Dinastías XIII a XVII)
- VII Reino Nuevo (Dinastías XVIII a XX)
- VIII Tercer Período Intermedio (Dinastías XXI a XXIII)
- IX Baja Época (Dinastías XIV a XXX9
- X Época Lágida o Ptolemaica
- XI Provincia romana
Como fuentes para el conocimiento sobre este pueblo, tenemos, hasta el Reino Nuevo, documentos que se han conservado como son decretos de inmunidad, grafitos grabados en piedras de los caminos y estelas funerarias grabadas o pintadas en las necrópolis y tumbas. Posterior a eso, ya a partir del Reino Nuevo, tenemos informes militares, documentos en lenguas extranjeras y otros documentos encontrados en el Alto Egipto e información proporcionada por los historiadores griegos.
Para situar geográficamente la cultura egipcia, hay que reconocer las diferencias que existen en la franja del Nilo, entre el norte, zona del Delta (Bajo Egipto), que evolucionó más rápidamente y llegó a una civilización más perfecta, y el sur, (Alto Egipto), más atrasada.
Las causas de estas diferencias son morfológicas, ya que el norte es una gran planicie, homogénea y distante del desierto, donde hay mayor y más rápida sedentarización, y más fertilidad que producía riqueza y bienestar.
El sur es un territorio que se extiende a lo largo del Nilo, entre dos cadenas montañosas y áridas. Pobre en tierras de cultivo, sólo tiene fieras para la caza y un gran aislamiento, estando habitado sólo por montañeses y los escasos campesinos de la ribera del río.
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2.- Primeras sociedades agrarias en el Valle del Nilo
La desertización progresiva produjo la formación de terrazas en el Valle del Nilo, donde aparecieron los primeros restos de establecimientos humanos.
En el Paleolítico Superior, la industria más representativa fue el Sebiliense, y que se divide en tres fases: Antiguo (Utillaje de diorita, gres o cuarzo y rara vez en sílex; que se halla en Sebil y en el Fayum) Medio (Más uso del sílex, con mejor talla y más instrumentos) y Reciente (sólo se usan el sílex y calcedonia, abundancia de microlitos, sobre todo geométricos)
Al Sebiliense, le sigue el Ateriense, correspondiéndose ambas con el Auriñaciense de Europa. Existe también una cultura pre-agrícola del "Mesolítico del Jartum", donde las casas ya se construían con cañas cubiertas de arcilla y usando recipientes de arcilla marrón, decorados con líneas onduladas y luego con puntos.
Otra fase posible es la representada por la industria de Heluan.
La falta de un Mesolítico claro, hace pensar que el Neolítico llegó a Egipto ya formado y asimiló, disolvió o arrinconó a la antigua civilización.
El Neolítico se caracteriza (de manera general) por el inicio de una serie de aspectos como la sedentarización y organización social, el urbanismo, domesticación de animales, agricultura, conservación de alimentos y fabricación de utensilios.
Durante este período, el clima egipcio continuó su progresivo desecamiento, hasta aproximarse al actual, por lo que tuvieron mucha importancia las crecidas del Nilo, que tuvieron como consecuencia:
- Una primitiva organización de los hombres, que se unieron para canalizar el río y usar el agua para el riego, previendo sus crecidas.
- Se divinizó al Nilo, fuente de vida, y otros elementos naturales (sol, árboles o animales)
- El análisis y observación de las crecidas del río, dieron lugar a los primeros estudios de Astronomía.
Como conclusión, se puede decir citando a Herodoto que "Egipto es un don del Nilo"
El desarrollo de la agricultura en el valle del Nilo se produjo en una serie de asentamientos, formando las distintas culturas neolíticas egipcias:
- Alto Egipto: Cultura Tasiense, cuya base económica es la agricultura y ganadería, destacando los trabajos en hueso y marfil y las paletas para colorantes.
- Bajo Egipto: Cultura de El Fayun A, toscas cabañas de ramas y barro. La cerámica es tosca y de color rojizo. Su economía está basada en la agricultura, la ganadería y la caza.
Culturas predinásticas
ALTO EGIPTO:
A.- Badariense => Se encuentran decoraciones en esmalte azul y figurillas femeninas de arcilla y marfil. Los enterramientos son realizados en necrópolis lejos del poblado y al este del mismo. Cada sepultura es individual, oval, circular o rectangular. El cadáver aparece frecuentemente encogido, recubierto en pieles y tejidos y junto a él, ofrendas alimenticias, cerámicas, paletas para colores, conchas perforadas, peines, brazaletes...
B.- Amratiense => Los yacimientos son más grandes y prósperos. Se sitúan desde Deir Tasa hasta la frontera de Nubia. La economía de subsistencia era muy similar a la del período anterior. Entre sus útiles encontramos: peines de marfil, utensilios en forma de cola de pez, cuchillos romboidales, vasos de alabastro y piedra, cabezas de maza en forma de disco, cuentas de collar de malaquita...Las sepulturas amaratienses, fosas simples y ovaladas, están situadas en el interior de los poblados e incluso dentro de las casas, son individuales y a veces colectivas. El cadáver puede aparecer encogido y en ocasiones desmembrado, a menudo aparece un perro enterrado junto a él.
C.- Gerzeense => Los profundos cambios producidos en este período podrían indicar la existencia de mayores contactos con Asia Menor. La influencia del exterior se manifiesta en la cerámica, a través de la profusión de formas. Abunda la cerámica de lujo. Los utensilios de cobre se generalizaron. Existe ya una especialización artesanal que también parece indicar la diferencia en el tamaño y forma de las tumbas. El culto a los muertos está muy desarrollado, con gran número de ofrendas en las tumbas. Son fosas ovaladas, recubiertas de adobes en el interior y divididas en dos compartimentos: uno para el ajuar y otro para el cadáver. En esta época se inició la escritura. Al final de este período aumentaron las relaciones e influencias de la cultura mesopotámica, en arquitectura y ornamentación.
BAJO EGIPTO:
A.- EL Fayum A => Sus pobladores eran agricultores que tal vez tuvieran animales domésticos, aunque vivían de la caza y la pesca. Usaban utensilios de piedra y fabricaban cerámica roja o negra. Gran desarrollo de la cestería y tejían telas de lino. Guardaban el grano en silos comunales, lo que muestra un sentimiento de comunidad, en la que habría jefes locales. Los poblados estaban formados por viviendas ovales hechas con paredes de cañas, recubiertas de barro.
B.- Merimdé => Se encuentra en el borde occidental del Delta. Se han encontrado silos y cabañas en forma d herradura, con techo inclinado, al parecer unifamiliares. La cultura y la economía eran similares a las del Fayum, destacando las cabezas de maza en forma de pera. Enterraban a los muertos dentro de las aldeas, dispuestos de frente hacia su antiguo hogar, con escaso ajuar funerario.
C.- El Omarí => Presenta una fase más avanzada en la práctica de la agricultura. La industria es semejante a la de las anteriores, aunque la cerámica adquiere un tono más rojizo y formas más variadas. Hay restos de comercio con el Mar Rojo, demostrado por las conchas y vasos de basalto encontrados en los yacimientos. Los cuerpos son enterrados sobre el costado izquierdo, mirando al Sur, igual que en el Alto Egipto.
D.- Maadi => Las casas son ovaladas, hechas de cañas y ramas cubiertas de barro. Se han encontrado piedras de moler, vasijas y pozos de almacenamiento. También pozos comunales similares a los de El Fayum. Había una especialización artesanal y se practica la agricultura y ganadería. Se trabaja el cobre. Puede ser que Maadi fuera una importante factoría que controlaba el comercio entre el Valle del Nilo, la península de SINAÍ y Palestina. La ruta principal entre Egipto y Palestina pasaba por Maadi antes de cruzar el Delta oriental.
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3.- El fin de la prehistoria
Aunque la estructura social de Egipto en el período predinástico fuera simple y poco estratificada, la especialización artesanal, los contactos comerciales, las relaciones con Asia Menor y la necesidad de roturación y el cultivo del valle del Nilo, hacen suponer un impulso y desarrollo hacia una sociedad jerarquizada y unas instituciones monárquicas.
Hacen su aparición pequeños Estados en lugares bien situados para el comercio, con una agricultura e industria más avanzadas, en el Delta y Sur de Egipto. Los núcleos urbanos de estos Estados pasaron a ser ciudades y centros de organización económica y de administración política.
Las divinidades y el culto también evolucionaron. Debieron influir a apuntalar las incipientes monarquías, influyendo en las relaciones entre las ciudades. De esta época son las tumbas de chacales, carneros y gacelas, enterrados con pompa. En el mismo sentido se interpretan los amuletos de hueso con cabezas de antílopes e hipopótamos encontrados en tumbas badarienses.
Por las disposiciones tomadas en las sepulturas, se aprecia una creencia en la vida de ultratumba por los alimentos y elementos de tocador depositados en ellas y la cabeza del difunto dispuesta en dirección a su vivienda. También ponían figurillas de sirvientes.
Para los egipcios antiguos, su país siempre se llamó las Dos Tierras, el Alto y el Bajo Egipto, y el rey llevó las dos coronas, la Blanca del Alto Egipto y la Roja del Bajo. Al final del período predinástico estaba dividido en dos reinos: uno, al norte, con capital en Pe y otro en el sur, con capital en Nehen.
No podemos seguir con suficiente precisión el proceso político y social que se desarrolló en Egipto desde las primeras comunidades hasta la monarquía unida.
En Egipto nos encontramos sin saber cómo con un Estado que abarca desde Menfis hasta Elefantina. La explicación más corriente es que un rey del sur, sea Menes o Escorpión -según siempre creyeron los egipcios- conquistó el norte y se creó la monarquía doble, lo que es admitido por la generalidad de los egiptólogos.
Kaiser, estudiando los yacimientos predinásticos de Egipto, nota la gran influencia de los elementos culturales del Alto Egipto en la fase final de Nagada y deduce que el Alto Egipto se unificó primero: Nagada I sólo se extiende por la Tebaida, mientras que Nagada II abarca todo el Alto Egipto hasta la altura de El Fayum. Detrás de esta unidad cultural, tal vez surgió una unidad política. Había dos centros urbanos que podían ser las capatiales de esta formación: Ombos o Buto y Hieracómpolis, primando la segunda sobre la primera, más antigua.
Sobre el problema de si en el Bajo Egipto hubo una unidad política similar a la del Sur, no hay datos, pero sí la idea de la tradición egipcia.
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4.- Las primeras Dinastías
Es la época Protodinástica o Tinita, porque corresponde a las más antiguas dinastías (I y II) y por el nombre Tinis (o This) capital del octavo nomo.
En esta época, Egipto estaba dividido en nomos o demarcaciones locales, llamadas en egipcio sepat. Se consideran anteriores a la unidad básica administrativa, con capital (niwt) y numerosas aldeas. Durante el Reino Antiguo existieron 38 o 39 en total, aunque su número varió con el tiempo. Su gobernador era el nomarca. Los nomos y sus gobernadores fueron siempre un factor de desestabilización del poder central.
Dinastía O
En las fuentes se cita al rey Escorpión, el primer Rey conocido por la figura de este animal que se ve en uan cabeza de maza de Hieracómpolis y por un fragmento de cerámica de Tura. Tal vez con él están Aha, Menes y Narmer, de los que apenas sabemos su nombre. Quizá con ellos comienza la I Dinastía, que unirá a los distintos nomos, ya que los diferentes reinos del Delta se unificarán bajo una sola dinastía, protegida por Osiris.
La famosa paleta de Narmer, de pizarra, constituye uno de los registros históricos egipcios más antiguos.
Dinastía I
Los reyes de esta Dinastía son ocho, según los monumentos y nueve según Manetón.
A Aha ("El halcón luchador") sucesor de Narmer, se le atribuye la fundación de la ciudad de Menfis. Su situación en el vértice sur del Delta era el lugar ideal para situar la capital del Egipto unificado, exactamente en el punto de unión de las dos tierras.
Del faraón Zerar o Djer ("Horus es el que socorre") se conocen dos placas, una de marfil de Abidos y otra de madera de Saqqara. Este faraón tuvo dos tumbas, la de Abidos consistía en un pozo de forma rectangular encuadrado con adobe con una cámara que debió haber estado cubierta de madera. Alrededor de ella había almacenes y trescientas ochenta y dos tumbas subsidiarias que (según Emery) contenían los cuerpos de los sirvientes sacrificados en el entierro real. La mayoría eran mujeres. Esto plantea el sacrificio humano. Probablemente es una entre otras muchas cosas que la monarquía egipcia ascendente hizo para demostrar el valor sagrado de la existencia del faraón.
El faraón Uadji probablemente tuvo como nombre Nebty Iterti. Su nombre aparece en una inscripción al este de Edfú. En su tumba de Abidos se encontró una estela que es considerada la primera gran obra del arte egipcio.
Con Udimu (Den) abunda más la documentación. Su nombre Nebty fue Semti. Se le identifica con el quinto rey d ela Piedra de Palermo y con el Usaphaidos o Usafais de Manetón. Y de su reinado teneoms tablillas y marcas que ayudan a configurar su reinado de veinte más x años.
En el reinado de este faraón tuvieron un gran papel dos personajes: Hemaka ("el que gobierna el corazón del rey") y Anjka. El rey tuvo dos tumbas, una en Abidos y otra en Saqqara. El Papiro Ebers le atribuye alguna receta médica y lo mismo hace el capítulo 64 del Libro de los Muertos.
De Adjib o Enezib sabemos mucho menos. Es el primer rey enumerado en la Lista de Saqqara, una lista de reyes que apareció en la tumba del escriba Thunery y que cita los nombres de los reyes de Egipto desde Enezir, hasta Ramsés II.
A lo largo de los reinados de esta I Dinastía se puede ver como el Estado egipcio se va consolidando. Por las tumbas se puede constatar un progreso en la construcción, cada vez más complicada y de mayor tamaño. Así mismo se nota la diferencia de la estructura de las tumbas del norte y las de sur, diferencias que se funden en la tumba de Ka´a, de tal modo que poco a poco se prepara el camino hacia la mastaba escalonada y finalmente al a pirámide. Tras la I Dinastía deja de constatarse la existencia de sacrificios humanos en las tumbas, que tal vez se reflejen en el denominado "Himno caníbal" de los Textos de las Pirámides.
Dinastía II
Son ocho faraones según los monumentos y diez según Manetón. La necrópolis real se encuentra en Menfis. Esta Dinastía no parece ser continuación de la primera, aunque ambas son de origen tinita.
La II Dinastía Tinita se inicia con Hotepsekemui, del que no se conserva la tumba, pero cree que puede estar en Saqqara.
De Raneb/Nebre tenemos una inscripción en las rocas, al este de Armant, señal de expediciones a los oasis del desierto.
Mejor atestiguado está Neteren o Nineter, pues la Piedra de Palermo cita sucesos de veinte años de su reinado, pero abunda en noticias religiosas, desestimando las políticas.
Sejemib es un faraón extraño. En las inscripciones aparece con el nombre de Peribsen, que no va precedido por la figura de Horus, sino por la de Seth. En su tumba de Abidos encontramos sellos de ánforas con el nombre de Set-Peribsen y Horus- Sejemib. Se imaginó que en un momento determinado el faraón Sejemib dejó su nombre de Horus y lo cambió en el de Seth Peribsen, de un modo paralelo a Akenatón.
De Senedj/Sendji no hay monumentos contemporáneos, pero aparece en las listas tardías. Según el Papiro de Turín a él le sucedió Neterca, pero no sabemos nada de él, al igual que sucede con Neferkare.
Los monumentos de Kaseken se caracterizan por la narración de combates.
Es posible suponer que, desde los tiempos de Peribsen, hubo problemas en el Bajo Egipto que continuaron durante el reinado de Kasekem o Jasejem. En un relieve aparece el serej del rey con el Horus llevando la corona blanca y, enfrente de él, la diosa buitre Nekbet del sur, sujetando con una pata las plantas simbólicas del Alto y Bajo Egipto y con la otra, el anillo conteniendo el nombre Besh.
Con Kasekemui o Jasejemui ("Los poderosos aparecen: Horus y Seth"), se produjo la transición a la III Dinastía. Sin abandonar la tendencia sethiana de Peribsen, volvió al culto de Horus, en un intento conciliador de las dos tendencias religiosas.
En sus inscripciones aparece el nombre real coronado por el halcón y el cánido setiano, una verdadera expresión de voluntad unificadora. Su tumba de Abidos es de estructura extraña, con cámara de piedra. La reina se llamaba Niamaatap.
Organización del Estado Tinita
A.- Administración central: En un principio no debió existir la figura del Visir, sino que era el mismo rey el que presidía las distintas "Casas" (cada una con sus funcionarios)
El faraón gobierna por sí mismo, pero ayudado por una administración que ejecuta sus órdenes desde la capital en Menfis. Como todo en Egipto, la administración era dual, manteniéndose la "Casa Blanca del Sur" y la "Casa Roja del Norte". Los organismos atestiguados en las improntas de los sellos y en fragmentos de vasos son
La casa del Rey, presidida por el rey, asistido por el "Jefe de los secretos de los decretos" y el "Compañero de la Casa Real", y a las órdenes de ellos un cuerpo de escribas.
La Casa Blanca y la Casa Roja, dirigidas por le Canciller, que realmente es el portador del sello, asistido por ayudantes y escribas y al que correspondía hacer el censo cada dos años.
Debieron existir ya grandes archivos y una burocracia complicada.
A fines de la II Dinastía aparece un "encargado de los países extranjeros", cuyo cometido es desconocido.
B.- Administración provincial: Por los pocos datos que tenemos no podemos hacernos una idea de la administración de las comunidades del país que se extendía por todo el valle. Para muchos, el país estaba dividido en nomos, que eran herencia de las áreas tribales del período predinástico y sus gobernantes, los descendientes de los jefes de tribu. Tenían sus enseñas propias y hasta sus dignidades. Aparece un "guardián de Nejen", que no sabemos que atribuciones tenía.
En general se puede admitir la importancia del nomo y el nomarca. En esta época se excavaban canales y se organizaba su conservación y se observaban y predecían las crecidas del Nilo. También existían Tribunales de Justicia.
La economía era, esencialmente agraria y ganadera. Los impuestos recogidos por el rey y su Casa eran fundamentalmente, de cereales que se almacenaban en los "graneros". Los dos "tesoros" o Casas Roja y Blanca, y la Casa Real recibían, entre otras cosas, vino de los viñedos del faraón.
El Estado pagaba a los templos y a toda la corte con su personal por medio del organismo llamado "Casa del jefe de las liberalidades".
Estructura política
A.- El rey: Era el Estado. El término per-aa, ("Casa Grande") que helenizado dio "faraón", se otorgó al rey a partir de la Dinastía XVIII. Su función era de carácter divino, pues todos los reyes llevan el título de Horus, con la excepción de Peribsen, que lleva el de Seth y de Jasejemui, que lleva los dos. Pero el título de Horus lo lleva sólo durante el reinado.
El rey, lo era del Alto y del Bajo Egipto, una dualidad que se mantendría durante la historia de Egipto.
Las insignias de la realeza fueron al principio distintas, llevando los reyes del Alto Egipto la corona blanca de la diosa buitre Nekbet y los del sur la corona roja, de la diosa cobra Wadjet. Con la unificación se reunieron en la doble corona o pchent.
La persona del rey unificaba las Dos Tierras, y esto se pondría de manifiesto tanto en las ceremonias de la coronación como en las de la renovación de poderes en la fiesta sed.
Se denomina al rey en esta primera época con tres nombres: El nombre de Horus (Hr), el nombre nebty ("las dos señoras") y el tercero, que va precedido por el título nesu-bit ("el que pertenece al junco y a la abeja") y que se traduce por "Rey del Alto y el Bajo Egipto".
El rey es un personaje de carácter divino, que tiene fuerzas divinas y mágicas, que mantiene el orden y la estabilidad en el Estado, produce fertilidad y contiene las fuerzas del caos.
Sus poderes han de renovarse por procedimientos mágicos, en una ceremonia llamada fiesta sed o heb sed. Esta sería, además, el sustitutivo d elos actos de la época en la que el rey era sacrificado en el momento en que se apreciaba que sus poderes biológicos disminuían.
El sacrificio cruento, se sustituiría por la ceremonia que incluía una hierogamia o matrimonio sagrado.
B.- La familia real: Desde el comieno d ela monarquía egipcia aparecen las reinas con un papel destacado, ya que la realeza se transmitía por línea femenina, de acuerdo con la tradición matrilineal. Toda la familia real vivía en el palacio, que al parecer en esta época, estaba construido de adobe, de los que no conocemos ningún resto, aunque sí representaciones.
Sociedad y cultura
El único medio del que disponemos para conocer la estratificación social de esta época remota, es el estudio de las necrópolis y el tamaño de las tumbas y los ajuares que éstas contienen: en Saqqara se enterraron posiblemente los reyes, miembros de la familia real y los grandes nobles, que en sus tumbas despliegan un refinamiento y un lujo extraordinarios.
El faraón posiblemente tuviera ya un primer ministro o Visir "Taty". Los grandes nobles pertenecían al a familia real y a poderosas familias locales. Ocupaban altos cargos en la administración civil y religiosa.
La nobleza menor y los funcionarios tenían sus tumbas en Heluán. La clase artesanal inhumaba a sus muertos en tumbas menores, alrdedor de las tumbas de los reyes y nobles y esas tumbas imitaban las de los superiores y en ellas se depositaban como ofrenda junto a la comida, las herramientas propias de su oficio.
En la parte más baja de la escala social, figuraba la población campesina, cuyas tumbas se extienden por todo el país. Constan de un pozo y un pequeño túmulo, con un pobre ajuar.
Siempre se pensó en la posibilidad de que ésta fuese una sociedad muy estratificada, cuya clase superior descendiera de los invasores anteriores a la unificación, mientras que la clase inferior campesina y servil descendería de los indígenas autóctonos neolíticos.
A.- Escritura: Durante la I Dinastía se fue esarrollando el principio fonético y se descubrió el uso del papiro como materia escriptoria. Este último hecho propició el desarrollo de la burocracia. Uno de los más antiguos textos conocidos es la llamada Piedra de Palermo, que contiene los Anales Reales desde los primitivos "servidores de Horus" hasta la V Dinastía.
B.- La arquitectura y otras artes:La arquitectura conservada de la época es esencialmente funeraria, mastabas y pirámides. En general, la tumba tinita es evolución de la tumba prehistórica: se abrían hacia el este y dos estelas funerarias marcaban la entrada. Las ciudades reales no se han hallado pero, por las "paletas", sabemos que estaban rodeadas por un muro de ladrillo con almenas.
La originalidad de los artistas tinitas, de todos modos, se encuentra en otras manifestaciones artísticas como son los bajorrelieves, sobre todo los de las estelas y las plaquetas de marfil. La escultura es poco abundante, aunque se conservan algunos buenos ejemplares.
La cerámica perdió su finura y se convirtió en algo meramente utilitario.
La metalurgia del cobre se generalizó, lo que significa ya un gran avance tecnológico. También hay restos de marfil, ébano, cestería y madera, con influencia de técnicas comunes de todo el mediterráneo.
Pero son de invención egipcia: la fayenza (sustancia plástica hecha con guijarros pulverizados que se puede modelar y luego pintar en azul o verde) la talla de la piedra (generalmente materiales muy duros, trabajados con técnicas muy sofisticadas) y el papiro (su descubrimiento y uso hizo posible el surgimiento y desarrollo de la magnífica burocracia estatal egipcia)
La introducción del adobe y las maderas en la construcción, durante la Dinastía II, produjo grandes cambios en los métodos arquitectónicos. También en esta época comienza usarse la piedra para la construcción.
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5.- El Reino Antiguo (Dinastías III a VI)
Se llama a esta época Menfita por el nombre de su capital, Menfis en el I nomo. Y se correspondería con las primeras Dinastías arcaicas de Mesopotamia en Kish, Ur y Uruk.
Dinastía III
Su fundador fue Djser o Zoser, hijo y sucesor de Kasekemui. Aunque es la figura más importante de esta Dinastía, hay razones para considerar a Sanajte como primer faraón de ella, y se le ha identificado con un tal Nebka que precede a Zoser en el Canon de Turín yla Lista de Abidos, pero que es omitido en la lista de Saqqara.
Este faraón tuvo la suerte de contar con la ayuda de un hombre excepcional: el visir Imhotep, cuya reputación se mantuvo a través de los siglos, como médico y también con la atribución de una forma de tallar la piedra, de lo que es prueba el conjunto de Saqqara, que supone el triunfo de la arquitectura en piedra, frente al adobe de la etapa precedente.
El complejo Zoser, en Saqqara, es uno de los mayores de la historia de la arquitectura: Lo que llamamos pirámide escalonada es el resultado final de un proceso evolutivo. La infraestructura se alteró al mismo tiempo que se cambiaba la superestructura. Se construyeron once cámaras, probablemente para los familiares de Zoser. Alrededor del monumento, se edificó un muro de 10 m de alto y de 545 de longitud, y una anchura de 278 m. En el perímetro, está además de la pirámide, un pórtico de entrada, salas de coronación, un pabellón para el rey en las fiestas, edificios administrativos, un palacete y almacenes. Se cree que es una réplica del palacio real en Menfis, idealizado y eternizado por el uso de la piedra en vez del adobe.
El estudio del monumento permite descubrir muchos detalles llenos de contenido para el estudio de la arquitectura, como la invención de la columna papiriforme y estriada. Es curioso que de las catorce puertas del recinto, sólo una es practicable. Otras veces encontramos imitaciones en piedra de puertas abiertas. Casi todos los edificios rituales del reino están duplicados, prueba de la idea fundamental de la unificación de las dos tierras En un relieve de la llamada tumba sur, aparece Zoser haciendo la carrera ceremonial de la fiesta Sed, portando la Corona blanca del Alto Egipto.
No conocemos el número ni el orden de estos faraones constructores de ls grandes pirámides, porque las listas reales no coinciden entre sí.
Parece que el primer rey de la Dinastía fue Sneferu/Snefru, cuyo reinado debió durar más de veinte años. Era hijo de Huni, el último rey de la Dinastía III y de Meresanj, una esposa secundaria.
De Sneferu o Snefru, se pueden dar algunos detalles gracias a la Piedra de Palermo: Organizó una expedición a Nubia, de donde trajo numerosos prisioneros y llevó a cabo campañas en el SINAB. En el interior, construyó las pirámides de Meidum y Dahshur, además de templos, casas y fortalezas, para lo que trajo del Líbano maderas de cedro. Su reinado fue muy importante y nos adelanta la perfección artística que encontraremos en sus sucesores: Keops, Kefren y Micerino.
En las excavaciones en el templo del valle de la pirámide romboidal de Dahshur, se descubrieron espléndidos relieves que representaban figuras femeninas portadoras de ofrendas que son personificaciones de las fincas de Sneferu en los distintos nomos del Alto Egipto.
Quedó aclarado que en tiempos de este rey se había concluido el esquema del complejo funerario de los faraones, consistente en: templo del valle, calzada, templo adosado y la pirámide, lo que ya se repetirá a lo largo de todo el Reino Antiguo.
Este rey dejó en la literatura egipcia el recuerdo de hombre bondadoso y amante de la buena vida, tal como aparece en la Profecía de Neferti, una obra de la Dinastía XII; esta era en el fondo la imagen de rey que gustaba al pueblo.
Le sucede Keops, hijo de Sneferu y de la reina Hetepheres, que reinó unos 23 años. Podemos reconstruir parte de los componentes de su familia y sus cortesanos gracias a las inscripciones de las tumbas de la necrópolis de Gizeh, y gracias también a las tumbas de los que yacen en Saqqara.
La Gran Pirámide de Gizeh, es el mayor monumento construido por el hombre: completa tenía 144 metros de altura, aunque hoy ha perdido unos 6. Tiene una base cuadrada de 227 metros de largo. Está construida con bloques de piedra calcárea de los que algunos pesan 15 toneladas. Las caras están perfectamente orientadas a los puntos cardinales, con errores de menos de 5 grados.
La construcción de este monumento supone la existencia de un Estado centralizado con una administración que dispone de toda la producción del país y al mismo tiempo los medios para hacerla posible, además de revelar una cierta prosperidad.
Al oeste de la gran pirámide hay tres necrópolis organizadas en hileras de mastabas donde se enterraron los nobles de la época. Al oeste, las pequeñas pirámides de las reinas, y muy cerca de las pirámides fueron sepultadas barcas solares, de las que una es exhibida en éste lugar.
Keops dejó, según los informadores de Heródoto, mala fama de tirano que, en cierto modo también aparece en el Papiro Westcar.
De gran interés para la egiptología fue el descubrimiento de la tumba de la reina Hetepheres, madre de Keops, en una cámara funeraria situada en el fondo de un pozo de 30 m de profundidad al este de la Gran Pirámide. Tiene el interés de ser la única tumba real del Reino antiguo que apareció intacta. En la tumba se encontró el ajuar, junto con un sarcófago de alabastro y la cista canónica del mismo material, donde se guardaban las vísceras de la difunta, mientras que el sarcófago estaba vacío. Es el testimonio más antiguo de la evisceración para la momificación. El ajuar revela un gusto exquisito y la maestría notable de la artesanía de esta época.
Su sucesor fue Didufri, que reinó ocho años según el Papiro de Turín. Dejó una pirámide inacabada en Abú Roash, de la que no queda casi nada, lo mismo que de un templo en adobe y una columna en granito con el nombre del rey. La ascensión de este faraón ah sido explicada por una disensión en la familia real que parece que se produjo a la muerte de Keops. También se cree que el reinado de Didufri acabó en medio del descontento general. El partido de la oposición capitaneado por los príncipes Ninjaf, Anjar, y Nefermaat, llevó al trono a Kefrén.
Kefrén reinó según Manetón, sesenta y tres años, pero en realidad no parece haber estado en el trono más de veintitantos. La reina Hetepheres II, viuda de Kawab y Didufri, le dio como esposa a su hija Meresanj II, con lo que volvió a reinar la paz en la familia real.
De la pirámide que construyó Kefrén, al lado de la de Keops, se conserva el templo del valle (con doble entrada, vestíbulo, sala hipóstila de seis pilares y naos de veinte) donde se halló la estatua de Kefrén.
La realización más famosa del faraón Kefrén fue la Esfinge de Gizeh. En el Reino Nuevo se le creía el dios Harmakis (Horus que está en el horizonte) y Tutmosis IV, en el s. XV a.C., mandó limpiarla de arena y grabó una estela (Estela del Sueño) que figura entre las patas delanteras de la Esfinge. Las excavaciones de 1.925 descubrieron el templo a los pies de la Esfinge, también de la Dinastía IV.
Durante estos reinados y el posterior de Didufri/Djedefre, se continuaron las expediciones al Sinaí, aunque fueron más importantes en la época de Keops. Los datos que poseemos de estos grandes faraones son muy escasos, reduciéndose a las expediciones al Sinaí, las que se hicieron a las canteras nubias de diorita y las que se escribieron en las paredes de las mastabas de sus funcionarios.
Sepseskaf, fue el último rey de esta Dinastía, cuyo reinado fue corto y sin gloria. Tras él comienza la V Dinastía.
Dinastía V
Casi toda la labor de esta Dinastía fue obra de los sacerdotes de Heliópolis, cuya teología solar triunfó durante casi siglo y medio. Sus primeros soberanos, Userkaf y Sahure, no eran de sangre real, sino hijos de la mujer de un sacerdote de Re de un pequeño pueblo del Delta llamado Sajebu. Es posible que Urskaf o Userkaf, primer rey de la dinastía, fuera hijo de Neferhetep, hija de Didufri y que se casara con Jentkaues, probable hijo de Micerino.
La Dinastía V supuso muchas novedades en el Estado egipcio. El título real de hijo de Re, ya empleado, se generaliza en este período, incorporado a la titulatura real. Aumentaron los textos escritos y se comprueba una elevación del pensamiento literario y científico.
De Userkaf sabemos que construyó en el sur. Más problemas plantea el hallazgo de una copa en la Isla de Cythera que lleva el nombre del templo solar de Userkaf, porque incide directamente sobre la posible relación entre Egipto y el mundo Egeo, concretamente Creta.
Su sucesor, Sahure reinó unos catorce años y en sus tiempos hubo campañas contra los libios y los asiáticos. Envió expediciones al Punt y al Sinaí. Comenzó el cementerio de Abusar, que sería continuado por sus sucesores con un esquema algo distinto del anterior: templo del valle, calzada y pirámide. El templo adosado a la pirámide servía para el culto y las ofrendas dedicadas al rey difunto. Una novedad de los templos es el empleo de columnas palmiriformes y relieves que también adornaban las calzadas.
Neferirkare sucedió a Sahure. Era su hermano y su reinado duró unos diez años. Precisamente en su teimpo se grabó la Piedra de Palermo, que es el primer monumento historiográfico egipcio conocido.
Construyó su pirámide en Abusar, pero no la pudo acabar lo que hizo su tercer sucesor Niuserre.
Los sucesores directos de Neferirkare: Shepseskare y Neferefre, casi son desconocidos, así como los de Niuserre: Menkauhor e Isesi.
De ellos merece destacarse su actividad constructora, principalmente de las tumbas.
El último rey de la V Dinastía fue Unas. Reinó treinta años y sabemos que probablemente hizo un viaje a Elefantina, para recibir un homenaje de los jefes nubios. En Biblos aparecieron vasos con su nombre.
El principal cuidado de los reyes de esta Dinastía fue el culto de Re, que se celebraba en templos solares al aire libre, aunque no de una forma exclusivista como será la revolución religiosa de Akenatón y en los mismos santuarios de Re están atestiguados los cultos de Horus y Hathor. El resultado de esta reforma religiosa fue el debilitamiento del poder real, ya que al reconocer el rey su dependencia del poder del dios, se acercaba en cierto modo a los demás mortales. Esta debilitación de la concepción monárquica tendría una gran influencia sobre la evolución política y social del Estado menfita.
En el orden religioso hay que destacar también el hecho de que en la pirámide del rey Unas en Saqqara, las cámaras y los pasadizos se cubren con inscripciones jeroglíficas llamadas "YTextos de las Pirámides" que son una colección muy extensa de plegarias, invocaciones, himnos, destinados a asegurar al faraón la vida de ultratumba entre los dioses. Constituyen la base de lo que después llamaremos en el Reino Medio "Textos de los Sarcófagos" y en el Reino Nuevo "Libro de los Muertos".
Dinastía VI
Su fundador fue probablemente Sehetpetat Teti, al que sucedió Userkare. Se sabe poco de estos faraones, pero parece que hubo un intento de detener la decadencia, afirmándose en el poder Pepi I, hijo de Teti y la reina Iput, a su vez hija de Unas, último faraón de la Dinastía V.
El reinado de Teti abarca unos doce años, construyó su pirámide en Saqqara y otras para las reinas Iput y UIT, y de una tercera reina Sesheshet aparece el nombre en un relieve de su templo funerario. Debió ser de rancio abolengo, por que su nombre lo llevan las esposas de varios altos funcionarios posteriores a ella.
Se conocen grafitos de este faraón en Tumas y promulgó un decreto de exención en foavor de las tierras del templo de Abidos
Userkare aparece en la Lista de Abidos, pero no ha dejado monumentos. En la biografía de Uni, pasa de Teti I a Pepi I, sin citar para nada a Userkare, lo mismo que hace una inscripción en la que un tal Hatnub cuenta los años de Pepi desde la muerte de su padre sin mención de Userkare. Todo ello confirma lo efímero de su reinado, si es que lo hubo. Otros han creído que ocupó el trono algún tiempo, mientras Pepi I era un niño y su madre Iput, regente.
Pepi I reinó más de cuarenta años. Los relatos y actividades de personajes de su corte demuestran las transformaciones de la época y el declive de la autoridad real:
- Un personaje llamado Merimerptahanj menciona la primera fiesta Sed del rey. Del mismo año es un decreto de Coptos en el que exime a la capilla de la reina Iput y a todo lo que le pertenece de la obligación de contribuir a los gastos de los viajes de los comisionados y los libera de toda clase de impuestos.
- No deja de tener significado histórico los matrimonios del rey, ya que se casó con hijas de dignatarios locales. Está claro que el rey se apoya en la nobleza provincial, lo que sería imposible en la IV Dinastía, pero que ahora es signo de la debilidad del faraón.
- Durante su reinado, transcurre la mayor parte de la carrera de otro personaje llamado Uru, que puede ilustrarnos acerca de la ascensión de un modesto vice-custodio de los fundos reales, que primero fue nombrado compañero del rey y sacerdote menor de su ciudad piramidal; después asciende a "juez de Neken" por lo que oía en compañía del visir en todos los asuntos privados en nombre del rey, el harén y de los seis tribunales de justicia. El rey lo nombró después custodio superior del fondo del faraón y Uni expulsó a los cuatro custodios anteriores. Se ocupó de preparar los viajes del rey y sus estaciones.
Uni cuenta que hizo campañas contra los beduinos y la última se narra con mayor detalle.
Como dato curioso diremos que el nombre de su pirámide: "Memnefer" (Pepi está afirmado y bueno) dio origen al nombre de Menfis, la gran ciudad situada en las proximidades de Saqqara. Hay datos para afirmar que Pepi I nombró corregente a Merenre en los últimos años de su vida y este le sucedió al morir. Merenre I reinó como único rey durante cinco años. El primer año de su reinado y décimo de su corregencia, hizo un viaje a la primera catarata para recibir homenaje de los jefes nubios de las Medja, Irtyet y de Wawat, que le prestaron obediencia. Uni continuó gozando del favor real y fue nombrado nada menos que gobernador del Alto Egipto.
El sucesor de Merenre, Pepi II, reinó muchos años, seguro más de sesenta, y quizá más, ya que el Papiro de Turín le atribuye noventa. Nada en su reinado hacía prever el derrumbamiento de un Estado tan reciamente organizado como el Egipto del Reino Antiguo. Con el continúan las expediciones comerciales del reinado anterior al Sinaí y a Yam.
Los nomarcas de Abidos enterrados en Deir el- Gebrawi adquieren una gran importancia en este reinado y sus cargos tienden a hacerse hereditarios.
Merenre II Antyemsaf aparece como sucesor de Pepi II, pero de él no tenemos casi noticias, lo mismo que de otros dos posibles reyes y del a reina Nitocris. Tras ellos empieza el denominado Primer Período Intermedio.
La crisis del poder real que ya apuntamos al hablar de la Dinastía V, se acentuó con la VI, y sobre todo durante el reinado de Pepi II, que contrajo matrimonio con las hijas de un simple funcionario. Estas alianzas provinciales fueron nefastas para le poder real y lo debilitaron, dando paso a un periodo de descentralización: El Primer Período Intermedio.
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6.- Primer Período Intermedio (Dinastías VII a X)
Llamamos Primer Período Intermedio a la época que va desde finales de la Dinastía VI hasta la reunificación de Egipto por Menuhotep II. Históricamente hablando, supone el hundimiento del esquema político del Reino Antiguo, el ascenso al poder de los nomarcas, la aparición de un reino en el norte con capital en Heracleópolis y otro en el sur en torno a Tebas, y finalmente la reunificación del país por los tebanos. Culturalmente se da un cambio muy importante, en mentalidad y en su expresión literaria, además de en la religión y posiblemente en la sociedad.
Este período se caracterizó por el Feudalismo o independencia de los nomos, donde los nomarcas reunían tropas locales y había Sumos Sacerdotes de los dioses. Otra característica fue el Confusionismo, durante el cual un príncipe de Heracleópolis llevó su residencia a la capital teórica del país (Menfis)
Este período no es una época homogénea, ya que en ella hay varios periodos.
Fin de la Dinastía VI
Este período se caracteriza por la invasión extranjera y la guerra civil. Los cargos como los de Visir y Comarca se hacen hereditarios.
Las principales circunstancias que rodean el colapso de la Dinastía VI se describen en el Papiro de Leiden, con el relato conocido como "Las Admoniciones del sabio Ipuwer". Los dos últimos reyes de la Dinastía fueron Merenre II y la reina Nitocris, de los que hay pocas noticias. Tras ellos, al decaer el poder real y centralizador, Egipto se dividió en dos partes: Alto y Bajo Egipto.
Dinastías VII y VIII
La Dinastía VII según Manetón tuvo setenta reyes aunque probablemente no ha existido. Y la dinastía VIII es de origen menfita, según Manetón, y es una continuación de la VI y por tanto hay que eliminar la VII como dinastía.
El fundador de la Dinastía VIII fue Neferkaure, acaso un descendiente de Pepi II. Se le asignaba un reinado de cuatro años, y se enterró en Saqqara. De sus sucesores carecemos casi por completo de información. Los últimos tres reyes de la dinastía, son conocidos por una serie de decretos reales a favor de sus fundaciones religiosas en el templo de Min de Coptos y en beneficio de uan familia poderosa de esa ciudad cuyos miembros fueron elevados sucesivamente a los cargos de gobernador del Alto Egipto y Visir.
Esta Dinastía terminó con Egipto dividido en tres partes: El Delta (en manos de invasores asiáticos) el Centro (Unificado bajo la autoridad de Heracleópolis, donde gobiernan las Dinastías IX y X) y el Sur (agrupado bajo la autoridad de los nomarcas de Tebas, que forman la Dinastía XI, con los que comienza el Reino Medio)
Dinastías IX y X: Heracleópolis
De la misma manera que otros nomarcas, los gobernantes del nomo XX del Alto Egipto se independizaron de la Dinastía VIII y crearon un auténtico reino que comprendió el Bajo Egipto y parte del Egipto Medio hasta Tinis.
Probablemente la parte norte del Bajo Egipto estaba dominada por asiáticos en una zona bastante extensa.
Los reyes de Heracleópolis se ordenan en dos Dinastías de Manetón, Dinastías IX y X, y llevan como nombre personale el de Keti.
Según Manetón, el fundador de la Dinastía X (de Heracleópolis) ufe Keti I, uno de los más crueles tiranos de Egipto. Se sabe que intentó liberar el Delta de las incursiones de asiáticos, tratando de conciliarse con los nomarcas de Tebas.
A la muerte de Antef I (Tebas, Dinastía XI) y Neferkare (Heracleópolis, Dinastía X), gobernaron respectivamente dos grandes nomarcas, Antef II en Tebas y Keti III en Heracleópolis. Este último es conocido por las Enseñanzas que escribió para su hijo, el príncipe Merikaré, en las que le aconsejaba mantener la paz con el sur, y concentrar la atención sobre el Delta y la frontera con el Próximo Oriente asiático.
Tras expulsar de Egipto a los extranjeros del Delta, Keti III dividió el reino en distritos que dependían de Menfis.
Mientras el rey de Heracleópolis reorganizaba su reino, el tebano Antef III se prepararía para la contienda, aunque no hay noticias de ella y lo único cierto que se sabe es que el reino de Heracleópolis había dejado de existir y Egipto estaba unificado bajo el gobierno del rey Mentuhotep de Tebas, comenzando con ello el Reino Medio y la Dinastía XII.
7.- Civilización y organización de Egipto durante ese periodo
servido por azules
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