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Seis meses después, Akasha convirtió a Khayman en vampiro, en contra a sus deseos, lo cual lo hizo enfurecer.
Ella decidió castigar a Maharet y Mekare ejecutandolas, pero después de ser convertidas en vampiros por Khayman como venganza, su única opción fue separarlas, pués temía que si las mataba eso podría afectarla o dañarla de alguna forma.
Esto comenzó un largo linaje de vampiros a lo largo del mundo, de acuerdo a las novelas de Anne Rice; los vampiros trataban a Enkil y Akasha como sus dioses. Pasaron los siglos y la necesidad de sangre del Rey y la Reina de los vampiros cada vez era menor y se iban fortaleciendo cada vez más. Su piel se endurecio como el mármol y poco a poco su necesidad de moverse era menor. Se convirtieron en 'aquellos a los cuales había que proteger'.
Akasha y Enkil una vez transformados del todo en estatuas vivientes empezaron a ser protegidos por los vampiros más antiguos que hacían de sus guardianes, los cuales les mantuvieron a salvo hasta el primer siglo antes de Cristo cuando sus protectores trataron de asesinarlos dejandolos al aire libre para que los rayos del Sol les abrasasen. Todos los jovenes vampiros murieron a consecuencia de esto, pues cualquier daño que sufrieran Akasha y Enkil lo sufrirían todos los vampiros, los únicos que sobrevivieron fueron los vampiros más antiguos y aun asi sufrieron grandes quemaduras. Akasha y Enkil no sufrieron nigún tipo de daño al ser expuestos a la luz del Sol. De esto aprendieron que si los reyes sufrían daño alguno los principales perjudicados serían los vampiros, ya que les repercutiría directamente. Cuando Marius uno de los vampiros más longevos y poderosos supo de su existencia, robó las estatuas y se convirtió en su protector por aproximadamente 2.000 años.
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 Imagen de Enkil tranformado en estatua viviente. |
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La Inclusión de Akasha en la Película "La Reina de los Condenados"
El primer encuentro de Akasha con el vampiro Lestat ocurrió cuando Marius le llevó frente a ella y Enkil. Él la despertó de su sueño-trance al tocar su violín, como resultado de esto él bebió de su poderosa sangre. Enkil despertó y los separó por la fuerza (casi mató a Lestat en un ataque de furia) Entonces Lestat comprendió que Enkil mantenía a Akasha en letargo contra su voluntad. Marius rápidamente obligó a Lestat a abandonar la sala y el Rey y la Reina volvieron a su forma de estatua. En 1985, Lestat se convierte en una estrella del Rock, su música despierta una vez más a Akasha y en ese momento ella decide actuar acorde al plan que estuvo tramando por cientos de años. Asesina a Enkil bebiendose toda su sangre. Esto la convierte en dos veces más poderosa que en su último encuentro con Lestat y asi empieza su busqueda del vampiro que la despertó. Akasha pretende gobernar el mundo junto a Lestat y deshacerse de la mayoría de los vampiros (salvo los que Lestat tenga en especial estima). En su plan también incluye exterminar al 95% de los varones humanos para que las hembras sean la raza dominante y asi crear un mundo más "pacífico". Ella secuestra a Lestat y le lleva a traves del mundo mostrandole la destrucción que tiene previsto crear, manteniendole siempre en un estado de semi-delirio gracias a su sangre, que le hace beber para controlarle. Cuando Lestat le suplica que se detenga ella se niega. Entonces ambos regresan a la casa de Maharet donde se reunen los vampiros que aun sobreviven y los más antiguos, dispuesta a explicarle su plan. Ella se enfurece y no se muestra dispuesta a reconsiderar su plan.
Tras una lucha contra varios de los vampiros más poderosos (incluido el mismo Lestat) Mekare consigue beber la última gota de la sangre de Akasha, en ese momento los vampiros temen por su propia supervivencia pero Mekare los salva al comer el corazón y cerebro de Akasha, consumiendo el espíritu de Amel (el espíritu que la poseía). De esta forma con su sacrificio, Mekare salva a los vampiros y consigue satisfacer su sed de venganza hacía Akasha.
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