Categoría: historia
12 Diciembre 2011
La Arquitectura funeraia está relacionada con el más allá y constituye uno de los ejemplos más representativos de este arte. Constituye una arquitectura un tanto compleja y segura, esto explica la idea de esta civilización por construir algo inmodificable. Tiene dos partes: una parte subterránea con la cámara mortuoria y el sarcófago y la otra parte es una superestructura visible. Está construido sobre el suelo y encontramos una capilla para el culto, la "casa del difunto", donde está la estela o falsa puerta, que tiene el nombre del difunto, por donde se comunica con el mundo externo. Suele estar en la pared oeste, mirando hacia el occidente, al mundo de Osiris. En esta estancia hay una mesa de ofrendas que puede estar esculpida o pintada. También suele haber un patio.

Las tumbas evolucionan dependiendo de las dinastías. En el Imperio Antiguo, de la dinastía I y II se encuentran pocas tumbas en Abidos, que generalmente eran hipogeos de adobe.
Se excava una fosa cubierta de adobe o madera y encima una superestructura: una gran mesa sin decoración, de estructura alargada o rectangular. Esa mesa suele ser de material de desechos. Todo ello queda rodeado por un muro. Cerca solía construirse una barca, cuyo emplazamiento no es fijo.
En la III dinastía aparece la pirámide. Todavía no está configurada. Recibe el nombre de Pirámide Escalonada. En la IV dinastía aparece la primera pirámide. La mastaba aparece durante estos siglos. Es el tipo de enterramiento característico de la III dinastía. Se utiliza para gente distinguida. Primero se utiliza la mastaba y posteriormente la pirámide.
La mastaba tiene una capilla para ofrendas, en la que también está la estela y que se llama capilla de culto (1). Detrás encontramos otra capilla llamada Serdab (2), donde está el doble del difunto. Estas dos cámaras quedan aisladas la una de la otra excepto por un tragaluz que los une. La cámara donde está el sarcófago está bajo tierra (3). Es imposible llegar a él debido a que tapan la entrada. A veces en la entrada de la cámara se han encontrado cabezas representativas.
En el Imperio Medio se desarrollan las mastabas para la clase media y aparecen pirámides pequeñas (no tan grandes como las del Imperio Antiguo). Aparecen también hipogeos, pero más configurados, excavados en los acantilados del Nilo, en la zona de Beni Hasan.
En el Imperio Nuevo se siguen utilizando los hipogeos, pero no se encuentran mastabas ni pirámides. Los enterramientos se realizan en hipogeos más complejos. No poseen capillas puesto que se construyen templos. Estos enterramientos están en lugares lejanos y la cámara funeraria oculta. Son las construcciones que han llegado hasta nuestros días: Valle de los Reyes, Valles de las Reinas, etc.
En la Baja Época las cámaras funerarias se encuentran en templos. Ya no hay grandes manifestaciones funerarias.
Imperio Antiguo
En el Imperio Antiguo se utilizaban las pirámides. Una pirámide es un enterramiento cuya forma tiene un simbolismo religioso y ciertamente político. El simbolismo religioso es la representación de Ra, dios del Sol en todo su esplendor. Ra se encuentra en la cúspide y llega al suelo mediante los lados de la pirámide y abarca toda la tierra de Egipto. El simbolismo político sería la relación entre la divinidad y el faraón. Constituye una masa cerrada, no tiene puertas ni ninguna manifestación al exterior. Son edificios sin retorno.
Las pirámides más antiguas son las de Zoser de la III dinastía y las de Snefru de la IV dinastía. Zoser es uno de los faraones más representativos. La pirámide escalonada de Zoser está en Saqara. Tiene seis escalones ascendentes que llegan a los 60 m de altura. A esta pirámide también se le ha buscado un simbolismo. Los escalones están dirigidos hacia el cielo para que ascienda el faraón. El origen puede ser la superposición de mastabas. La pirámide de Zoser está realizada por Imhotep (era juez, visir, etc.), que realiza el complejo de la pirámide.
Las otras pirámides que tenemos son las de Snefru. Son tres pirámides; la de Snefru en Médium, que es también escalonada, pero sólo se conservan tres escalones y las otras dos pirámides, que están en Dahsur: la pirámide acodada y la pirámide roja.
Las pirámides más importantes son las de GIZA: Keops, Kefren y Micerinos.
Pirámide de Keops
Es la más importante. Mide 146 metros de altura. La entrada está situada a 18 metros de altura. En el lado este hay tres pirámides que pertenecen a tres reinas. En el lado oriental hay restos de un templo y de una ciudad funeraria para los obreros, sacerdotes, etc. No se ha conservado prácticamente nada de esta ciudad.

Pirámide de Kefren
Mide 143 metros, es algo más pequeña que la anterior, pero se conserva muy bien. Tiene las mismas partes que la de Keops, pero hay un cambio de plano.
El alzado es más sencillo que Keops, no tiene sistema de ventilación. Se conserva el templo funerario a los pies de la pirámide, que era un templo con una gran complicidad de estancias. Hay una avenida cubierta que une este templo con el templo del valle y que se conserva bastante bien. Un poco antes de llegar al templo del valle se encuentra junto a la galería la esfinge.

La esfinge es una construcción arquitectónica-escultórica muy compleja debido a su función y a su significado., aunque se le considera como guardiana de todo el recinto. Es una construcción de piedra de aproximadamente 20 metros de altura y unos 57 de longitud. Tiene el cuerpo de león y la cabeza de hombre, que se ha pensado que era la de Kefrén.
Tiene tres de los atributos de un faraón: el nemes, el hureus y la barba postiza, hoy desaparecida. Tiene una actitud enigmática, mirando al frente. Entre sus patas hoy hay una estela pero en su día debía haber un altar en relación a un templo al aire libre.
El templo del valle también está excavado. Antes de entrar hay un altar, con un sentido más simbólico que práctico debido a su pequeño tamaño. Tiene dos entradas, franqueadas por esfinges, que nos llevan a un vestíbulo que da acceso a una sala con forma de T invertida soportada por pilares. Hay distintas salas con tesoros, en una de ellas había vasos canópicos y también se han encontrado numerosas estatuas de Kefrén.
Imperio Medio
En el Imperio Medio aparece una construcción que es un paso intermedio entre el mundo de las pirámides del Imperio Antiguo y el mundo de los hipogeos del Imperio Nuevo. Fue mandado construir por el faraón Mentuhotep (XI dinastía) en Deir el Bahari. [Tuvo una gran repercusión que influyó por ejemplo en el templo funerario que se hizo para la reina Hatshesput en el mismo lugar en el Imperio Nuevo con el mismo sistema de rapas, pórticos, etc. pero sin pirámide y más monumental.]
Tiene una doble función de templo y tumba. Está construido al pie de unas montañas. Tiene dos partes: una primera parte visible, fastuosa, formada por dos plataformas. Para llegar a la primera hay una avenida y para acceder a la segunda, que es un poco más pequeña, hay una rampa. Estas plataformas están soportadas por pilares que forman una galería porticada, detrás de la cual había un pequeño templo. Encima había una pirámide como recuerdo de sus antecesores, pero que no guarda ningún cuerpo. Hay quien dice que había un gran altar.
En la segunda parte hay un patio porticado que va a dar al lugar donde estaba el enterramiento. Había una capilla funeraria, tras la que se encontraba una galería que llevaba a la cámara funeraria, en cuyo interior no hay una gran complicación. Dentro de esta cámara hay una estatua de Mentuhotep.
Imperio Nuevo
En el Imperio Nuevo se utilizan los hipogeos, que son construcciones que pueden seguir dos modelos, los que se excavan en la roca en horizontal y, lo que es más normal, los que se excavan en la roca también en profundidad.
Ambos modelos se utilizan para ocultar y hacer inviolable la tumba, para lo que además se va a separar la parte visible, destinada al culto, de la invisible, el lugar de enterramiento.
También para esto los monumentos se construyen en el desierto, alejados de la civilización, y se va a separar el templo del hipogeo. Estos hipogeos suelen tener una galería, tras la que aparece una capilla, seguida por otra galería más estrecha y otra galería que llevaba a la cámara funeraria. Según se va accediendo al interior, va disminuyendo en altura y en anchura.
Estos hipogeos solían estar decorados en su interior y se van cegando las galerías según entre el cuerpo. En el exterior nada indica que halla una construcción allí.
De este periodo, los enterramientos o hipogeos más importantes se encuentran en el Valle de los Reyes, el Valle de las Reinas (que se encuentra cercano) y el Valle de los Nobles [por orden de importancia], todos ellos alejados y rodeados de montañas.
El Valle de los Reyes estaba presidido por el Qorn, un monte sagrado. En este lugar los hipogeos van a tener distintas formas y en ellos lo fundamental va a ser la cámara mortuoria y las cámaras para tesoros. Para evitar el pillaje cada vez se van haciendo más complicados. El Valle de los Reyes está en el lado oriental del Norte, cerca de Tebas. A veces a los hipogeos se les llama siringas porque imitan la forma de una flauta porque para complicarse se van alargando, adentrándose en la piedra, donde siempre al final se va a encontrar la cámara funeraria.
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12 Diciembre 2011
Antiguo Egipto es el nombre dado a la civilización que floreció en el valle inferior del Nilo desde el 3100 al 30 a.C. Los diferentes cambios en los campos político y económico a lo largo de todo este tiempo también debieron cambiar las posturas filosóficas y religiosas; sin embargo tenemos motivos suficientes para hablar de la religión egipcia como un todo en sí misma.
La religión ocupa un lugar importante en la civilización faraónica. Se la puede considerar bajo dos aspectos: el culto divino propiamente dicho y la religión funeraria.
Los dioses del Antiguo Egipto –como se representan en templos y tumbas- presentan formas muy complejas y extrañas, mitad animales, mitad humanas. En realidad conocemos muy poco sobre las creencias religiosas egipcias, ya que no hay estudios de la teología egipcia hechos por los antiguos pobladores.
Muchos de los dioses egipcios representaban las fuerzas poderosas del mundo natural. La prosperidad de Egipto dependía de la diaria reaparición del sol y de la inundación anual del río, y estas fuerzas naturales (junto con otras) eran consideradas como dioses que era necesario aplacar y estimular por el culto y el sacrificio.
Los dioses iban con frecuencia asociados a ciudades particulares. Probablemente esto se remonta al periodo prehistórico, cuando Egipto era una serie de comunidades individuales. Cuando éstas se unieron para formar más vastas unidades políticas, sus divinidades locales fueron adquiriendo también gradual importancia a escala nacional. El dios Amón, por ejemplo, originario de la ciudad de Tebas, vino a ser una especie de dios nacional que protegió y guió a la nación durante el Nuevo Imperio, cuando Tebas era la sede central de la familia reinante.
También el faraón era a veces considerado como un dios y a él dirigían sus miradas. La monarquía divina constituía el centro dinámico unificador del Egipto antiguo. Se atribuía al dios solar el haber sido el primer monarca en los tiempos primitivos, y el faraón era su hijo, su imagen y su encarnación física. Por sus títulos formales el faraón era el compendio vivo de cuanto de divino había en el Valle del Nilo, y en su personalidad compleja abarcaba los atributos de todos los dioses en él encarnados. En teoría, era él el sacerdote de cada templo y cada dios, aunque en la práctica se viese obligado a delegar sus funciones sacerdotales en los miembros del clero local, que en calidad de vicarios suyos oficiaban en su nombre y personificaban a los dioses en las diversas ceremonias.
También los animales constituyen un aspecto interesante de la religión egipcia, aspecto que variaba según el lugar y el tiempo. En algunos casos, todos los animales de una determinada especie fueron considerados sagrados y fueron momificados y sepultados en grandes monumentos: babuinos, cocodrilos, ibis e incluso gatos y perros. En otros casos un animal particular era elegido como encarnación de un dios.
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9 Diciembre 2011
Se denominan genéricamente como Civilizaciones Fluviales, a aquellas que durante el Neolítico se fueron asentando junto a grandes ríos y desarrollando una cultura propia y en las que aparecería, entre otros muchos logros, la escritura.
Las principales Civilizaciones Fluviales de la antigüedad fueron la Egipcia, las mesopotámicas, la Hindú y la China. En esta página sólo se tratarán las culturas mesopotámica y egipcia por su influencia directa sobre nuestra cultura.
Las civilizaciones mesopotámicas se desarrollaron en la región de Mesopotamia, situada en el Asia Menor,
al sur de la Península de Anatolia, entre los ríos Tigris y Éufrates. La egipcia se desarró en el valle del río Nilo en el noreste de África.
La cercanía geográfica de ambas civilizaciones ha dado lugar a la denominación de la zona que ambas ocupan como "Creciente Fértil", dada la forma de luna creciente que ofrece la zona de asentamiento de ambas civilizaciones, tal y como se puede observar en la ilustración y la fertilidad de sus tierras.

Dada su riqueza natural, Mesopotamia atrajo desde la prehistoria a poblaciones humanas procedentes de regiones más pobres.
Sobre el año 6000 a.C. los asentamientos aumentaron y en el cuarto milenio a. C. se construyeron las primeras ciudades, de entre las cuales destaca Uruk. El primer pueblo mesopotámico del que tenemos noticia histórica es el sumerio. Los sumerios, cuya civilización se extendió hasta el norte del Éufrates, utilizaron la metalurgia, desarrollaron la administración pública e inventaron un tipo de escritura denominada cuneiforme.
Hacia el 2330 a.C. los acadios, pueblo procedente de la zona central de Mesopotamia, conquistó la región, bajo el reinado del rey Sargón I El Grande, unificando ambos pueblos en una sóla cultura y situando su capital en la ciudad de Acad.
En el 2118 a.C. la capital pasó a la ciudad de Ur y en el siglo XVIII a.C. toda Mesopotamia fue unificada por Hammurabi, rey de Babilonia. En esta época se desarrolló en Mesopotamia una gran civilización, se fortaleció el sistema administrativo, se desarrolló el sistema de regadíos y la navegación y se construyeron grandes templos y monumentos. La principal obra de Hammurabi fue su Código que constituye la primera recopilación de leyes de la historia.
Hacía el 1595 a.C. los hititas, pueblo procedente de la meseta de Anatolia, y posteriorente los casitas, invaden Mesopotamia y dominan Caldea. Durante casi 400 años el reino de Babilonia fue muy próspero y sus reyes tuvieron un poder similar al de los faraonesegipcios, al tiempo que se desarrollaron fuertes relaciones comerciales con los pueblos vecinos.
Tras esta etapa, serán los asirios, procedentes del norte de mesopotamia, conquistarán Babilonia, expandiendo su imperio hasta el Mediterráneo, llegando incluso a dominar Egipto.
Las contínuas revueltas de las tribus caldeas y el empuje de los medas, terminaron con el imperio asirio, quedando Mesopotamia de nuevo en manos de los caldeos de Babilonia, bajo el gobierno de Nabuconodosor II. Así quedaría la región hasta que en el año 539 a.C. es conquistada por los persas de Ciro el Grande.

El Antiguo Egipto estaba situado en el valle del río Nilo, en el norte de África. Este valle supone un enorme oasis en medio del desierto del Sahara. Las inundaciones anuales debidas a las crecidas del río dejaban un suelo fértil y fácil de cultivar, lo quel garantizaba el alimento y el agua a los grupos humanos que vivían en sus orillas.
Los primeros habitantes del Valle del Nilo comenzaron a cultivarlo hacia el 5000 a.C. dividiéndose el valle en dos reinos denominados Alto y el Bajo Egipto. En esa época los egipcios ya enterraban a sus muertos en tumbas de arena junto con objetos para la vida de ultratumba, lo cual denota la creencia, desde la antigüedad, en la vida después de la muerte.
Egipto fue unificado hacia el año 3100 a.C., según la leyenda por el rey Menes, formándose el Imperio Antiguo en el cual bajo el mandato de los primeros faraones estables y poderosos, considerados dioses vivientes con un poder absoluto, se desarrollan la economía y cultura del país. La capital estaba en la ciudad de Menfis. En esta época la escultura y la arquitectura alcanzan su máximo apogeo con la contrucción de las pirámides de Gizeh por los faraones Keops, Kefrén y Mikerinos.
El Imperio Antiguo desapareció hacia el 2160 a.C. a consecuencia del debilitamiento del poder del faraón y el dominio de los gobernadores territoriales sobre sus provincias. El país fue reunificado por Mentuhotep II que fundó el Imperio Medio en el 2040 a.C. situando la capital en Tebas. Los faraones volvieron a controlar Egipto y reforzaron el comercio exterior. Es este periodo los egipcios invaden Libia y Nubia. La invasión del norte de Egipto por los hicsos que establecieron su capital en Menfis, debilitó el poder del faraón y el Imperio Medio entró en crisis.
El periodo más importante de la historia egipcia es el Imperio Nuevo (1500-1086 a.C.) en el que faraones guerreros como Amosis I y Tutmosis III expulsan a los hicsos, extienden los dominios del imperio hasta el Oriente Medio. En esta época se construye el Valle de los Reyes que serviría como tumba decorada de los faraones.
En el 525 a.C., Cambises II rey de Persia, invade Egipto poniendo fin a la época imperial
Los egipcios inventaron la escritura jeroglífica y sus creencias politeístas desarrollaron una mitología rica que tenía como principales deidades a Osiris, Isis, Horus y Anubis, así como una compleja red administrativa formada por escribas y funcionarios que controlaban las cosechas, las obras públicas y los impuestos.
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9 Diciembre 2011
La arteriosclerosis no es solo una enfermedad de las sociedad modernas ya que los egipcios ricos en tiempo de los faraones ya la sufrían, como prueban momias estudiadas con escáneres, reveló un estudio divulgado el miércoles en el Journal of the American Medical Association (JAMA).
“Las enfermedades cardiovasculares están omnipresentes en nuestras sociedades modernas y pese a diferencias entre los modos de vida de hoy y de los tiempos antiguos hemos descubierto que eran bastante corrientes en la alta sociedad egipcia hace varios milenios”, explicó el doctor Gregory Thomas, profesor de cardiología de la Universidad de California (oeste) en Irvine, coautor del estudio.
“Este hallazgo lleva a pensar que deberíamos tal vez mirar más allá de los factores de riesgo modernos para comprender realmente esta enfermedad”, añadió. Los principales factores de riesgo son actualmente una alimentación rica en grasas, la insuficiencia de ejercicio y el tabaquismo.
Con el deseo de averiguar si la arteriosclerosis estuvo extendida en el Egipto antiguo, dado que el faraón Mérenptah (1213 a 1203 antes de nuestra era) habría muerto debido a eso en torno a los 60 años, el doctor Thomas y otros cardiólogos estadounidenses y egipcios decidieron investigar más.
Con la cooperación de egiptólogos y especialistas en la preservación de cadáveres, seleccionaron 20 momias del museo de antigüedades egipcias de El Cairo para escanearlas, poniendo especial atención a su sistema cardiovascular.
Los investigadores descubrieron que nueve de las 16 momias que todavía tenían arterias identificables o su corazón, tras el proceso de momificación, presentaban una calcificación coronaria.
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9 Diciembre 2011
"Egipto es un regalo del Nilo" ( Herodoto) Egipto no se comprende sin la presencia del Nilo. El noreste de Africa es un desierto pero el Nilo lo convirtió en una zona privilegiada. Gracias a sus sistemáticas crecidas, se forma el limo, tierra muy fértil para la agricultura.Gracias a un amplio sistema de canales y diques lograron hacer tres cosechas al año, dicha abundancia de alimentos hizo que el pueblo egipcio creciera y llegue a ser el gran imperio de Oriente.El Nilo, : uno de los más grandes ríos de todos los conocidos en el mundo antiguo, tiene sus fuentes en el corazón de Africa, en la región de los grandes lagos Alberto y Victoria y luego de bañar toda la zona ecuatorial africana, formando numerosos saltos y cataratas, penetra en Egipto. Luego, al llegar el Nilo cerca de la ciudad de Menfis, se divide en siete brazos principales formando su famoso Delta, de unos cien Kilómetros de largo y quinientos de ancho: es el Balo Egipto, región muy fértil, de clima cálido y húmedo, y surcada de innumerables canales Finalmente, y tras haber recorrido más de seis mil quinientos kilómetros, Herodoto, famoso historiador griego del siglo y antes de Cristo afirmaba: "Egipto es un regalo del Nilo." Los antiguos egipcios, que ignoraban las causas de estas crecientes periódicas, creían que el Nilo bajaba del cielo a causa de sus numerosas cataratas y le rendían culto como si fuera dios; durante la época de la creciente se entregaban a la oración y a fiestas religiosas en reconocimiento de su divinidad. Inicialmente, en sus orígenes, eran dos zonas separadas: el Bajo Egipto en la zona del delta del Nilo.y el Alto Egipto en la zona sur del mismo río.)La unión de esas unidades fueron conformando las dos zonas.Los del Alto .Egipto . eran pastores, en cambio los de Bajo .Egipto . eran agricultores.Con el tiempo el Alto .Egipto. dominó al Bajo Egipto. y ambos reinos quedaron unificados bajo el poder de un faraón, que significa rey de la gran casa, y capital fue Menfis. Al faraón se lo suponía hijo de un Dios, Ra el dios del sol, por lo que el gobierno era teocrático, es decir el poder era divino por emanaba del mismo dios.Para mantener su poder, los faraones se casaban entre hermanos formando dinastías de faraones, que fueron unas treinta en toda la historia de Egipto hasta la dominación del imperio romano, que la anexó como una provincia más.Al lado del faraón estaban los sacerdotes, que intervenían en los problemas de sucesión dinástica e influían en la decisiones del soberano.Osiris era el dios de los muertos. Los primeros eran mastabas, pero fueron evolucionando hasta construir las grandes pirámides.Los faraones y sacerdotes proyectaban la economía del pueblo. La economía era netamente agrícola.Todo el pueblo debía sembrar y la cosecha era entregada en su totalidad al faraón, que este lo depositaba en silos reales, y luego lo administraba, tanto para el consumo como para el próximo sembrado.Además el pueblo siempre debió pagar tributos, en mercadería como granos, o bien en trabajo civiles del estado. En las pirámides trabajaban grupos de cien mil obreros.El suelo o tierra era del faraón y para explotarlo debían pagar ese tributo.A veces el faraón mediante una carta real podía entregar un pedazo de tierra a los sacerdotes o militares.Cuando hacía falta otros materiales como cobre y madera organizaban expediciones militares y salían a guerrear, en zonas como Sinaí o Nibia.El faraón tenía gente especializada que sabía leer , escribir, calcular, llamados escribas, que eran los ministros de hacienda o contadores del estado, pues manejaban toda la administración, pero siempre en base a las decisiones de los sacerdotes.La escritura inicialmente fue la jeroglífica, pero después la simplificaron.Políticamente después de la unificación, donde el poder quedó concentrado en el faraón, muchos jefes de nomos antiguos, trataron de sublevarse, pues habían perdido privilegios. Estas guerras debilitaban muchas veces el poder del faraón, hasta que nuevamente se separó en dos zonas.Mediante la fuerza militar, se reunificó el estado, y se eliminaron los monarcas. Los monarcas fueron reemplazados por vicires, que dependían directamente del faraón. Luego de tres siglos de esplendor y crecimiento aparece un pueblo, conocido como hicsos, o bien hicsos pastores, que conocían el caballo y el hierro. También continuaron con la expansión territorial y realizaron campañas militares a otras zonas desconocidas, sometiendo todo pueblo que se les cruzaba. Esta etapa fue la del imperio Egipcio. Con estas campañas sacerdotes y militares se beneficiaron con las conquistas. Debido a la fragmentación del poder entre faraón, visires, militares y sacerdotes, la unidad fue perdiendo consistencia política y los pueblos vecinos aprovecharon para instalarse en los límites, o para retomar el poder perdido en otras épocas. En el arte trabajan a la perfección la terracota (arcilla) en vasijas y cántaros de forma de cabeza animal. También tejían y usaban el oro y la plata en trabajos de orfebrería. Practicaban el Juicio a los muertos, es decir, al morir se le iniciaba un juicio público, en donde el pueblo podía decirle lo que quería. Si salía culpable no tenía sepultura legal, y en caso contrario se le grababa el nombre en bronce. Los reyes o faraones no estaban exentos
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9 Diciembre 2011
Esto pretende ser tan sólo una pequeña ayuda para quienes hayan decidido visitar Egipto, y estén de alguna manera más interesados en la historia y el arte de este país de lo que suelen estarlo los turistas habituales.
Antes de seguir leyendo, el futuro viajero debería consultar un mapa y familiarizarse con los nombres de las principales ciudades y enclaves arqueológicos.
El hecho de que el río sea de vertiente Mediterránea hace que al Sur se le llame Alto Egipto y al Norte Bajo Egipto, ya que el río lógicamente discurre hacia tierras más bajas en el Delta.
El Alto y el Bajo Egipto han estado muy diferenciados desde la más remota antigüedad y a partir de la primera unificación del país, el rey debía lucir la doble corona: roja para el Bajo Egipto, y blanca para el Alto Egipto. Las plantas heráldicas son también diferentes: Papiro para el Bajo Egipto y loto para el Alto Egipto.
La historia de Egipto está dividida en varios períodos:
ÉPOCA PREDINÁSTICA
IMPERIO ANTIGUO
PRIMER PERIODO INTERMEDIO
IMPERIO MEDIO
SEGUNDO PERIODO INTERMEDIO
IMPERIO NUEVO
TERCER PERIODO INTERMEDIO PERIODO
SAITA
DOMINACIÓN PERSA
ÉPOCA TARDÍA
ÉPOCA GRIEGA (PTOLEMAICA)
ÉPOCA ROMANA
De estos períodos los más característicos son los tres imperios: Antiguo, Medio, Nuevo y Época Ptolemaica. La casi totalidad de objetos y monumentos que veremos pertenecen a estas épocas bien definidas.
Veamos ahora como varían las cosas en los diferentes periodos.
Dinastías III a VI
Se considera época dinástica a partir de la unificación de las dos tierras. Desde este momento, los faraones llevan la doble corona. La capital se estableció en Menfis. (al S. de El Cairo)
Época de las grandes construcciones megalíticas: Sakkara, pirámides, Esfinge...
ARTE Y RELIGIÓN
La religión de esta época es la derivada de la cosmogonía heliopolitana, siendo la deidad más importante Atum, luego llamado Atum-Ra, que era el sol. Atum surgió de Nun (el caos) y creó a Nut (Cielo) Geb (Tierra) y Shu (Espacio aéreo). Nut y Geb engendraron a Osiris, Isis, Neftys y Set, y más tarde a Horus (el dios halcón de gran significación solar a lo largo de toda la historia de Egipto)
Todo lo relacionado con el Imperio Antiguo nos dará una sensación de elevación (pirámides) y de alto significado religioso. Las figuras humanas en relieves y estatuas son de cánones muy rígidos, en los que predominan las líneas rectas o paralelas, y tienen expresión de intemporalidad y de triunfo. Fue época próspera, por tanto la moda también influyó. Las representaciones humanas aparecen con faldellín muy corto y el ombligo al aire.
FARAONES PRINCIPALES
·NARMER (Primer unificador de las Dos Tierras)
·MENES
·DJOSER (Pirámide de Saqqarah)
·KEOPS (Gran Pirámide)
·KEFREN (2ª Gran Pirámide y Esfinge)
·MICERINOS (Pirámide pequeña de Giza)
·UNAS (Textos de las Pirámides)
Fue una época un poco menos brillante que la anterior, debido a gran cantidad de revueltas fronterizas, que al final fueron atajadas por los príncipes de Tebas (Luxor), restableciendo las fronteras. Establecieron la capital en Tebas.
ARTE Y RELIGIÓN
Al tener la hegemonía los príncipes de Tebas, instauraron el culto a un dios local, apenas conocido: AMON, que significa "el oculto". El dios Atum-Ra deja de tener primacía absoluta. Finalmente se asoció a Amón con Atum-Ra, dando lugar a Amón-Ra. Esta solución pareció satisfacer a todos.
Las pirámides de esta época son apenas una caricatura de las anteriores. Se situaban sobre una especie de terraza, y eran muy pequeñas, aunque el enterramiento propiamente dicho se hacía en hipogeos, es decir en tumbas practicadas en la tierra. Pronto prescindieron incluso de la elevación en terrazas, y enterraron a los faraones en simples tumbas excavadas en la roca.
Reconoceremos las representaciones pertenecientes al Imperio Medio porque son un poco más humanos, menos intemporales, y con expresión menos decidida, y, aunque a veces esbozan una pequeña sonrisa, emanan tristeza. Los vestidos son más largos y a menudo cubren el ombligo.
Las letras y las artes menores (orfebrería) florecieron en esta época. Se escribieron cuentos que luego sirvieron para que generaciones posteriores aprendieran el lenguaje. Por ello el jeroglífico "clásico" es el del Imperio Medio.
FARAONES PRINCIPALES
·INHOTEF I AL III
·MENTUHOTEP I AL IV
·AMENEMHAT I AL IV
·SESOSTRIS I AL III
Dinastías XVIII a XX
Tras el Segundo Período Intermedio, en el que los hicsos conquistaron el país, reinando como faraones, de nuevo vino la reorganización de la mano de los príncipes de Tebas, que expulsaron a los hicsos. Extendieron las fronteras del imperio, tanto por el N como por el S, logrando la mayor expansión de la historia de Egipto. La capital siguió establecida en Tebas.
ARTE Y RELIGIÓN
Fue ésta un época prolija en dioses, utilizaron prácticamente todos, desde los más antiguos a pequeños dioses locales que fueron adquiriendo importancia. Tenían incluso "familias" de dioses: Amón (padre) Mut (madre) Jonsu (hijo) eran la tríada tebana por excelencia, pero había otros "matrimonios" Osiris-Isis, Horus-Hathor, Neftis-Set, etc. Se produjo en esta etapa un cisma religioso. El faraón Amenofis IV decidió renegar de la miríada de dioses, y profesar una religión monoteísta cuyo dios era Atón (no confundir con Atum), representado por el disco solar con rayos terminados en manos con símbolos de vida, eternidad, poder, etc. Incluso trasladó la capital durante su reinado a Amarna, al N. de Luxor. Esta ciudad fue totalmente destruida tras la restauración del culto de Amón a su muerte.
En cuanto al arte, el Imperio Nuevo fue la época más floreciente en todas las artes de la historia de Egipto. La costumbre de enterrar a los faraones y a los particulares en tumbas excavadas en la roca estaba ya arraigada. En estas tumbas se encuentran las más bellas pinturas funerarias. Suelen ser muy profundas y estar profusamente decoradas, aunque no se encontraron grandes tesoros en ellas, exceptuando la única que se descubrió inviolada: la de Tutankhamon que, pese a ser un faraón sin importancia, y que murió siendo un niño, tenía un verdadero tesoro, no solo en oro, sino por la cantidad de objetos que contribuyeron a que los arqueólogos pudieran reconstruir los ritos funerarios y ver en la realidad los objetos representados en las paredes.
Los personajes no reales también se hacían construir tumbas con bellas decoraciones murales, menos rígidas en su temática que las reales, mostrando aspectos domésticos que colaboraron en gran medida a que conociéramos la vida cotidiana de los egipcios.
Las esculturas recobraron el aire triunfante del Imperio Antiguo, así como la expresión vigorosa.
En el arte se aprecia también el cisma religioso de Amarna. Las posturas son informales, e incluso presentan perspectiva en las manos y pies de las personas. Y en los animales se intuye una intención de representar movimiento. Era de un realismo cruel, ya que no sólo no idealizaba al representado, sino que exageraba los defectos. (De esta época es el famoso busto de Nefertiti, esposa de Amenofis IV, del Museo de Berlín. Aquí el artista, al parecer, no tuvo defectos que exagerar, ya que ella debía ser muy bella). Una forma de reconocer cuando una representación en bajorrelieve es de época amárnica es mirar los pies y las manos. En lugar de aparecer SIEMPRE ambos dedos gordos, ya se representan en perspectiva, que luego volvería a desaparecer en época ramésida.
FARAONES PRINCIPALES
Dinastía XVIII: AHMOSIS
AMENOFIS I AL IV
TUTHMOSIS I AL IV
HATSHEPSUT (REINA)
TUTANKHAMON
HOREMHEB
Dinastía XIX: SETHI I Y II
RAMSÉS I Y II
MERENPTAH (considerado el faraón del Éxodo)
Dinastía XX: RAMSÉS III AL XI
Dinastías XXI a la XXX
Este es un período muy largo, pero no muy bien definido, ya que en él tuvieron lugar las diversas dominaciones, persas, griegos, romanos, que de alguna manera cohabitaron con los egipcios de forma simultánea, pero siendo éstos los dominados. La capital estuvo en Menfis y en Alejandría.
A griegos y romanos, pueblos sensibles al arte, hay que agradecerles muchos templos de Época Tardía construidos bajo los mismos cánones que los de la antigüedad, y respetando en todo momento sus tradiciones.
Tras la Batalla de Actium, el Imperio Romano se dividió, yendo a parar el Imperio Romano Oriental, en el que estaba incluido Egipto, a manos de Bizancio.
ARTE Y RELIGIÓN
No es infrecuente en esta época ver convivir a los dioses seculares egipcios con dioses extranjeros como Ishtar, o con dioses griegos o romanos; que los emperadores griegos o romanos sacrificaran a los dioses egipcios, o incluso que en Roma o Atenas se erigieran templos a Isis.
En el arte se nota la influencia griega, y las formas escultóricas se suavizan, aunque conservan la tradición en cuanto a la forma de representación, con el pie izquierdo adelantado. Todavía se hacen enterramientos importantes en la zona de Tanis en el Delta, donde apareció la tumba de Psusennes, con un tesoro considerable.
FARAONES PRINCIPALES
·PSUSENNES I Y II DARIO I
·PINEDJEM I Y II JERJES
·SHESHONK I A IV ARTAJERJES
·OSORKON I Y II DARIO II
·TAKELOT I Y II NECTANEBO I Y II
·PSAMÉTICO I AL III ALEJANDRO MAGNO
·CAMBISES PTOLOMEO I AL XII
CLEOPATRA VII (la famosa)
LOS TEMPLOS
El templo egipcio es la construcción religiosa por excelencia. Eran de planta más o menos rectangular. La entrada estaba formada por dos paredes de mampostería de forma trapezoidal, dejando el acceso en el centro de estas dos paredes. Se solían construir orientados a la salida del sol, de forma que cuando el sol estaba entre ambos muros materializaba el signo jeroglífico de "horizonte", que es un sol entre dos montañas. Delante de estos muros llamados pilonos, se colocaban dos obeliscos, e igualmente figuras sedentes o de pie del faraón.
Se pasaba a un patio rodeado de doble fila de columnas de planta cuadrada. De allí se transcurría hacia la gran sala hipóstila, donde ya no tenía acceso el pueblo. El techo del templo es cada vez más bajo, al tiempo que el nivel del suelo se eleva, y se estrechan las paredes hasta llegar a la "Sala de la Barca" o Santuario del dios.
En un lateral solía haber un lago sagrado.
En templos muy grandes, como el de Karnak, cada faraón importante iba añadiendo un nuevo templo dentro del templo con otro nuevo pilono. El templo de Karnak tiene 10 pilonos.
En época griega (ptolemaica) se añadió un anexo al templo llamado "mammisi", que era la sala de nacimiento del dios. Además de unir las columnas de la sala hipóstila con altas paredes de mampostería llamados intercolumnios, para evitar que los fieles vieran los ritos iniciáticos que tenían lugar en el interior.
Las columnas tienen los capiteles básicamente de tres formas: lotiformes, papiriformes y hathóricas (con la efigie de la diosa Hathor), aunque en época temprana las hubo "protodóricas" o cuadradas y en época tardía palmiformes y florales, pareciéndose ya mucho a las corintias.
RITOS FUNERARIOS
Es conocida la práctica de embalsamar a los muertos en Egipto. Esto consistía en abrir el cadáver por el abdomen y extraer las vísceras. Lavaban luego la cavidad y la rellenaban de plantas y aceites aromáticos. Extraían también el cerebro por las fosas nasales, y lavaban el cráneo con aceite de palma. Incluso rellenaban las mejillas y los ojos para que resultara natural. Una curiosidad: no sacaban ni el corazón ni los riñones de los cadáveres. El corazón por motivos religiosos, pero se cree que los riñones no los vieron y nunca supieron que existían). Se sumergía el cuerpo en una baño de natrón (sodio) durante 70 días. Luego se vendaba con largas tiras de lino, entre las cuales colocaban amuletos con fines piadosos.
En las tumbas se representaban las escenas del "juicio de Osiris", en el que se colocaba el corazón del difunto en una balanza, cuyo contrapeso era una pluma, símbolo de la verdad. Si el corazón era puro, y estaba equilibrado con la pluma, el difunto era admitido en el paraíso. Había también pasajes del Libro de los Muertos, y del Libro de las Puertas que daban al difunto la posibilidad de tener las "contraseñas" ante cada dificultad del Más Allá. Se llevaban objetos de uso diario a las tumbas, así como alimentos y figurillas funerarias (ushebtis o shawabtis), destinadas a sustituir al difunto en los posibles trabajos físicos que le ordenaran los dioses.
RELIGIÓN
Resultaría muy prolijo enumerar la cantidad de dioses egipcios, pero relacionamos los más representados en las paredes de los templos.
AMON-RA Forma humana con dos grandes plumas en la cabeza
OSIRIS Forma humana momificada, con las carnes verdes
ISIS Mujer con trono en la cabeza, o dos cuernos con disco solar
HORUS Halcón, u hombre con cabeza de halcón con doble corona
ANUBIS Chacal en plinto, u hombre con cabeza de chacal negro
HATHOR Mujer con orejas de vaca y un sistro en la mano, o vaca
MUT Mujer con tocado de buitre
HAPI Hombre obeso con plantas acuáticas en la cabeza
THOT Hombre con cabeza de Ibis
MIN Varón itifálico momificado, con látigo en la mano
NUT Mujer alargadísima, con vestido de estrellas
GEB Varón semireclinado en el suelo
SHU Varón que sostiene a NUT con sus brazos en alto
EL MITO DE OSIRIS
Según el relato de Plutarco, la cosmogonía heliopolitana era ésta:
En el principio solo existía el caos, Nun, o aguas primordiales. De estas aguas surgió una colina, llamada Colina Primigenia o Piedra Ben-Ben (origen de los obeliscos), y allí apareció Atum. Atum escupió y creó a Shu (vacío aéreo), Tefnut (humedad), Geb (tierra) y Nut (cielo). Nut y Geb permanecían separados por Shu, que los mantenía separados todo el año (360 días). Pero en los días sobrantes (5 días epagómenos) podían unirse. De su unión nacieron: Osiris, Isis, Neftis y Set. Estos a su vez se casaron Osiris con Isis y Neftis con Set.
Set estaba celoso de su hermano Osiris y planeó asesinarle. Para ello le invitó a un banquete y le hizo probarse un sarcófago que se había hecho construir. Una vez tuvo a Osiris dentro del sarcófago, sus compinches lo cerraron y sellaron con rapidez, tirándolo al Nilo.
Su esposa Isis, junto con Neftis se dedicaron a recuperar el sarcófago río arriba. Tuvieron noticias de que el sarcófago había salido del Nilo por el brazo tanítico (de Tanis) del Delta. Fueron por él. El sarcófago se había alojado en interior de un árbol, que el rey de aquel país había hecho cortar para que sirviera de columna en su palacio. Le rogó que se lo devolviera, y se lo llevó a Heliópolis. Isis convertida en pájaro batió sus alas sobre él, y lo resucitó y tuvo relaciones sexuales con él.
Su hermano volvió a asesinarlo y desmembró su cuerpo esparciendo los pedazos por todo Egipto. Isis recompuso casi todo el cuerpo, y en cada lugar en que aparecía un trozo, erigía un cenotafio. Se dice que la cabeza apareció en Abidos (Osireion). No apareció el miembro viril, que se comió el pez Oxirrinco.
El hijo de la unión Osiris-Isis era el dios-halcón Horus, que se dedicó a luchar contra su tío Set y vengar la muerte de su padre. En la lucha perdió un ojo. (El ojo bueno es uno de los amuletos más comunes). Al final hubo un juicio y Set fue perdonado, pero a partir de entonces se le consideraba un dios con bastantes connotaciones negativas. Aunque mucho tiempo después, en la Din. XIX hubo dos faraones que trataron de rehabilitarlo, consagrándose a él: Seti I y Seti II.
HISTORIA Y EL ARTE
Esto pretende ser tan sólo una pequeña ayuda para quienes hayan decidido visitar Egipto, y estén de alguna manera más interesados en la historia y el arte de este país de lo que suelen estarlo los turistas habituales.
Antes de seguir leyendo, el futuro viajero debería consultar un mapa y familiarizarse con los nombres de las principales ciudades y enclaves arqueológicos.
El hecho de que el río sea de vertiente Mediterránea hace que al Sur se le llame Alto Egipto y al Norte Bajo Egipto, ya que el río lógicamente discurre hacia tierras más bajas en el Delta.
El Alto y el Bajo Egipto han estado muy diferenciados desde la más remota antigüedad y a partir de la primera unificación del país, el rey debía lucir la doble corona: roja para el Bajo Egipto, y blanca para el Alto Egipto. Las plantas heráldicas son también diferentes: Papiro para el Bajo Egipto y loto para el Alto Egipto.
La historia de Egipto está dividida en varios períodos:
ÉPOCA PREDINÁSTICA
IMPERIO ANTIGUO
PRIMER PERIODO INTERMEDIO
IMPERIO MEDIO
SEGUNDO PERIODO INTERMEDIO
IMPERIO NUEVO
TERCER PERIODO INTERMEDIO PERIODO
SAITA
DOMINACIÓN PERSA
ÉPOCA TARDÍA
ÉPOCA GRIEGA (PTOLEMAICA)
ÉPOCA ROMANA
De estos períodos los más característicos son los tres imperios: Antiguo, Medio, Nuevo y Época Ptolemaica. La casi totalidad de objetos y monumentos que veremos pertenecen a estas épocas bien definidas.
Veamos ahora como varían las cosas en los diferentes periodos.
Dinastías III a VI
Se considera época dinástica a partir de la unificación de las dos tierras. Desde este momento, los faraones llevan la doble corona. La capital se estableció en Menfis. (al S. de El Cairo)
Época de las grandes construcciones megalíticas: Sakkara, pirámides, Esfinge...
ARTE Y RELIGIÓN
La religión de esta época es la derivada de la cosmogonía heliopolitana, siendo la deidad más importante Atum, luego llamado Atum-Ra, que era el sol. Atum surgió de Nun (el caos) y creó a Nut (Cielo) Geb (Tierra) y Shu (Espacio aéreo). Nut y Geb engendraron a Osiris, Isis, Neftys y Set, y más tarde a Horus (el dios halcón de gran significación solar a lo largo de toda la historia de Egipto)
Todo lo relacionado con el Imperio Antiguo nos dará una sensación de elevación (pirámides) y de alto significado religioso. Las figuras humanas en relieves y estatuas son de cánones muy rígidos, en los que predominan las líneas rectas o paralelas, y tienen expresión de intemporalidad y de triunfo. Fue época próspera, por tanto la moda también influyó. Las representaciones humanas aparecen con faldellín muy corto y el ombligo al aire.
FARAONES PRINCIPALES
·NARMER (Primer unificador de las Dos Tierras)
·MENES
·DJOSER (Pirámide de Saqqarah)
·KEOPS (Gran Pirámide)
·KEFREN (2ª Gran Pirámide y Esfinge)
·MICERINOS (Pirámide pequeña de Giza)
·UNAS (Textos de las Pirámides)
Fue una época un poco menos brillante que la anterior, debido a gran cantidad de revueltas fronterizas, que al final fueron atajadas por los príncipes de Tebas (Luxor), restableciendo las fronteras. Establecieron la capital en Tebas.
ARTE Y RELIGIÓN
Al tener la hegemonía los príncipes de Tebas, instauraron el culto a un dios local, apenas conocido: AMON, que significa "el oculto". El dios Atum-Ra deja de tener primacía absoluta. Finalmente se asoció a Amón con Atum-Ra, dando lugar a Amón-Ra. Esta solución pareció satisfacer a todos.
Las pirámides de esta época son apenas una caricatura de las anteriores. Se situaban sobre una especie de terraza, y eran muy pequeñas, aunque el enterramiento propiamente dicho se hacía en hipogeos, es decir en tumbas practicadas en la tierra. Pronto prescindieron incluso de la elevación en terrazas, y enterraron a los faraones en simples tumbas excavadas en la roca.
Reconoceremos las representaciones pertenecientes al Imperio Medio porque son un poco más humanos, menos intemporales, y con expresión menos decidida, y, aunque a veces esbozan una pequeña sonrisa, emanan tristeza. Los vestidos son más largos y a menudo cubren el ombligo.
Las letras y las artes menores (orfebrería) florecieron en esta época. Se escribieron cuentos que luego sirvieron para que generaciones posteriores aprendieran el lenguaje. Por ello el jeroglífico "clásico" es el del Imperio Medio.
FARAONES PRINCIPALES
·INHOTEF I AL III
·MENTUHOTEP I AL IV
·AMENEMHAT I AL IV
·SESOSTRIS I AL III
Dinastías XVIII a XX
Tras el Segundo Período Intermedio, en el que los hicsos conquistaron el país, reinando como faraones, de nuevo vino la reorganización de la mano de los príncipes de Tebas, que expulsaron a los hicsos. Extendieron las fronteras del imperio, tanto por el N como por el S, logrando la mayor expansión de la historia de Egipto. La capital siguió establecida en Tebas.
ARTE Y RELIGIÓN
Fue ésta un época prolija en dioses, utilizaron prácticamente todos, desde los más antiguos a pequeños dioses locales que fueron adquiriendo importancia. Tenían incluso "familias" de dioses: Amón (padre) Mut (madre) Jonsu (hijo) eran la tríada tebana por excelencia, pero había otros "matrimonios" Osiris-Isis, Horus-Hathor, Neftis-Set, etc. Se produjo en esta etapa un cisma religioso. El faraón Amenofis IV decidió renegar de la miríada de dioses, y profesar una religión monoteísta cuyo dios era Atón (no confundir con Atum), representado por el disco solar con rayos terminados en manos con símbolos de vida, eternidad, poder, etc. Incluso trasladó la capital durante su reinado a Amarna, al N. de Luxor. Esta ciudad fue totalmente destruida tras la restauración del culto de Amón a su muerte.
En cuanto al arte, el Imperio Nuevo fue la época más floreciente en todas las artes de la historia de Egipto. La costumbre de enterrar a los faraones y a los particulares en tumbas excavadas en la roca estaba ya arraigada. En estas tumbas se encuentran las más bellas pinturas funerarias. Suelen ser muy profundas y estar profusamente decoradas, aunque no se encontraron grandes tesoros en ellas, exceptuando la única que se descubrió inviolada: la de Tutankhamon que, pese a ser un faraón sin importancia, y que murió siendo un niño, tenía un verdadero tesoro, no solo en oro, sino por la cantidad de objetos que contribuyeron a que los arqueólogos pudieran reconstruir los ritos funerarios y ver en la realidad los objetos representados en las paredes.
Los personajes no reales también se hacían construir tumbas con bellas decoraciones murales, menos rígidas en su temática que las reales, mostrando aspectos domésticos que colaboraron en gran medida a que conociéramos la vida cotidiana de los egipcios.
Las esculturas recobraron el aire triunfante del Imperio Antiguo, así como la expresión vigorosa.
En el arte se aprecia también el cisma religioso de Amarna. Las posturas son informales, e incluso presentan perspectiva en las manos y pies de las personas. Y en los animales se intuye una intención de representar movimiento. Era de un realismo cruel, ya que no sólo no idealizaba al representado, sino que exageraba los defectos. (De esta época es el famoso busto de Nefertiti, esposa de Amenofis IV, del Museo de Berlín. Aquí el artista, al parecer, no tuvo defectos que exagerar, ya que ella debía ser muy bella). Una forma de reconocer cuando una representación en bajorrelieve es de época amárnica es mirar los pies y las manos. En lugar de aparecer SIEMPRE ambos dedos gordos, ya se representan en perspectiva, que luego volvería a desaparecer en época ramésida.
FARAONES PRINCIPALES
Dinastía XVIII: AHMOSIS
AMENOFIS I AL IV
TUTHMOSIS I AL IV
HATSHEPSUT (REINA)
TUTANKHAMON
HOREMHEB
Dinastía XIX: SETHI I Y II
RAMSÉS I Y II
MERENPTAH (considerado el faraón del Éxodo)
Dinastía XX: RAMSÉS III AL XI
Dinastías XXI a la XXX
Este es un período muy largo, pero no muy bien definido, ya que en él tuvieron lugar las diversas dominaciones, persas, griegos, romanos, que de alguna manera cohabitaron con los egipcios de forma simultánea, pero siendo éstos los dominados. La capital estuvo en Menfis y en Alejandría.
A griegos y romanos, pueblos sensibles al arte, hay que agradecerles muchos templos de Época Tardía construidos bajo los mismos cánones que los de la antigüedad, y respetando en todo momento sus tradiciones.
Tras la Batalla de Actium, el Imperio Romano se dividió, yendo a parar el Imperio Romano Oriental, en el que estaba incluido Egipto, a manos de Bizancio.
ARTE Y RELIGIÓN
No es infrecuente en esta época ver convivir a los dioses seculares egipcios con dioses extranjeros como Ishtar, o con dioses griegos o romanos; que los emperadores griegos o romanos sacrificaran a los dioses egipcios, o incluso que en Roma o Atenas se erigieran templos a Isis.
En el arte se nota la influencia griega, y las formas escultóricas se suavizan, aunque conservan la tradición en cuanto a la forma de representación, con el pie izquierdo adelantado. Todavía se hacen enterramientos importantes en la zona de Tanis en el Delta, donde apareció la tumba de Psusennes, con un tesoro considerable.
FARAONES PRINCIPALES
·PSUSENNES I Y II DARIO I
·PINEDJEM I Y II JERJES
·SHESHONK I A IV ARTAJERJES
·OSORKON I Y II DARIO II
·TAKELOT I Y II NECTANEBO I Y II
·PSAMÉTICO I AL III ALEJANDRO MAGNO
·CAMBISES PTOLOMEO I AL XII
CLEOPATRA VII (la famosa)
LOS TEMPLOS
El templo egipcio es la construcción religiosa por excelencia. Eran de planta más o menos rectangular. La entrada estaba formada por dos paredes de mampostería de forma trapezoidal, dejando el acceso en el centro de estas dos paredes. Se solían construir orientados a la salida del sol, de forma que cuando el sol estaba entre ambos muros materializaba el signo jeroglífico de "horizonte", que es un sol entre dos montañas. Delante de estos muros llamados pilonos, se colocaban dos obeliscos, e igualmente figuras sedentes o de pie del faraón.
Se pasaba a un patio rodeado de doble fila de columnas de planta cuadrada. De allí se transcurría hacia la gran sala hipóstila, donde ya no tenía acceso el pueblo. El techo del templo es cada vez más bajo, al tiempo que el nivel del suelo se eleva, y se estrechan las paredes hasta llegar a la "Sala de la Barca" o Santuario del dios.
En un lateral solía haber un lago sagrado.
En templos muy grandes, como el de Karnak, cada faraón importante iba añadiendo un nuevo templo dentro del templo con otro nuevo pilono. El templo de Karnak tiene 10 pilonos.
En época griega (ptolemaica) se añadió un anexo al templo llamado "mammisi", que era la sala de nacimiento del dios. Además de unir las columnas de la sala hipóstila con altas paredes de mampostería llamados intercolumnios, para evitar que los fieles vieran los ritos iniciáticos que tenían lugar en el interior.
Las columnas tienen los capiteles básicamente de tres formas: lotiformes, papiriformes y hathóricas (con la efigie de la diosa Hathor), aunque en época temprana las hubo "protodóricas" o cuadradas y en época tardía palmiformes y florales, pareciéndose ya mucho a las corintias.
RITOS FUNERARIOS
Es conocida la práctica de embalsamar a los muertos en Egipto. Esto consistía en abrir el cadáver por el abdomen y extraer las vísceras. Lavaban luego la cavidad y la rellenaban de plantas y aceites aromáticos. Extraían también el cerebro por las fosas nasales, y lavaban el cráneo con aceite de palma. Incluso rellenaban las mejillas y los ojos para que resultara natural. Una curiosidad: no sacaban ni el corazón ni los riñones de los cadáveres. El corazón por motivos religiosos, pero se cree que los riñones no los vieron y nunca supieron que existían). Se sumergía el cuerpo en una baño de natrón (sodio) durante 70 días. Luego se vendaba con largas tiras de lino, entre las cuales colocaban amuletos con fines piadosos.
En las tumbas se representaban las escenas del "juicio de Osiris", en el que se colocaba el corazón del difunto en una balanza, cuyo contrapeso era una pluma, símbolo de la verdad. Si el corazón era puro, y estaba equilibrado con la pluma, el difunto era admitido en el paraíso. Había también pasajes del Libro de los Muertos, y del Libro de las Puertas que daban al difunto la posibilidad de tener las "contraseñas" ante cada dificultad del Más Allá. Se llevaban objetos de uso diario a las tumbas, así como alimentos y figurillas funerarias (ushebtis o shawabtis), destinadas a sustituir al difunto en los posibles trabajos físicos que le ordenaran los dioses.
RELIGIÓN
Resultaría muy prolijo enumerar la cantidad de dioses egipcios, pero relacionamos los más representados en las paredes de los templos.
AMON-RA Forma humana con dos grandes plumas en la cabeza
OSIRIS Forma humana momificada, con las carnes verdes
ISIS Mujer con trono en la cabeza, o dos cuernos con disco solar
HORUS Halcón, u hombre con cabeza de halcón con doble corona
ANUBIS Chacal en plinto, u hombre con cabeza de chacal negro
HATHOR Mujer con orejas de vaca y un sistro en la mano, o vaca
MUT Mujer con tocado de buitre
HAPI Hombre obeso con plantas acuáticas en la cabeza
THOT Hombre con cabeza de Ibis
MIN Varón itifálico momificado, con látigo en la mano
NUT Mujer alargadísima, con vestido de estrellas
GEB Varón semireclinado en el suelo
SHU Varón que sostiene a NUT con sus brazos en alto
EL MITO DE OSIRIS
Según el relato de Plutarco, la cosmogonía heliopolitana era ésta:
En el principio solo existía el caos, Nun, o aguas primordiales. De estas aguas surgió una colina, llamada Colina Primigenia o Piedra Ben-Ben (origen de los obeliscos), y allí apareció Atum. Atum escupió y creó a Shu (vacío aéreo), Tefnut (humedad), Geb (tierra) y Nut (cielo). Nut y Geb permanecían separados por Shu, que los mantenía separados todo el año (360 días). Pero en los días sobrantes (5 días epagómenos) podían unirse. De su unión nacieron: Osiris, Isis, Neftis y Set. Estos a su vez se casaron Osiris con Isis y Neftis con Set.
Set estaba celoso de su hermano Osiris y planeó asesinarle. Para ello le invitó a un banquete y le hizo probarse un sarcófago que se había hecho construir. Una vez tuvo a Osiris dentro del sarcófago, sus compinches lo cerraron y sellaron con rapidez, tirándolo al Nilo.
Su esposa Isis, junto con Neftis se dedicaron a recuperar el sarcófago río arriba. Tuvieron noticias de que el sarcófago había salido del Nilo por el brazo tanítico (de Tanis) del Delta. Fueron por él. El sarcófago se había alojado en interior de un árbol, que el rey de aquel país había hecho cortar para que sirviera de columna en su palacio. Le rogó que se lo devolviera, y se lo llevó a Heliópolis. Isis convertida en pájaro batió sus alas sobre él, y lo resucitó y tuvo relaciones sexuales con él.
Su hermano volvió a asesinarlo y desmembró su cuerpo esparciendo los pedazos por todo Egipto. Isis recompuso casi todo el cuerpo, y en cada lugar en que aparecía un trozo, erigía un cenotafio. Se dice que la cabeza apareció en Abidos (Osireion). No apareció el miembro viril, que se comió el pez Oxirrinco.
El hijo de la unión Osiris-Isis era el dios-halcón Horus, que se dedicó a luchar contra su tío Set y vengar la muerte de su padre. En la lucha perdió un ojo. (El ojo bueno es uno de los amuletos más comunes). Al final hubo un juicio y Set fue perdonado, pero a partir de entonces se le consideraba un dios con bastantes connotaciones negativas. Aunque mucho tiempo después, en la Din. XIX hubo dos faraones que trataron de rehabilitarlo, consagrándose a él: Seti I y Seti II.
servido por azules
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7 Diciembre 2011
El comienzo de una gran civilización
Egipto, crisol de la civilización, tierra de pirámides, momias, jeroglíficos, dioses con cabezas de animales y poderosos reyes. Los estudiosos creían saber como había comenzado todo, pero estaban errados. Hoy, arqueólogos de todo el mundo están explorando los desiertos más desolados de Egipto; cerniendo las arenas en busca de pistas y evadiendo a las criaturas más mortales del planeta con el fin de descubrir los orígenes de esta tierra mística y la identidad de sus primeros faraones.
Lo que están encontrando es toda una nueva dinastía y un misterioso rey desconocido. Su nombre inspiró una película de Hollywood: "The Scorpion King" (El Rey Escorpión). Pero los hechos acerca de su vida son más fascinantes que la ficción.

Tal vez el rey Escorpión fue responsable de la escritura, la religión, la guerra ritual y las construcciones monumentales, creaciones de una época que ignorábamos que existiera. La búsqueda del verdadero rey Escorpión es un viaje de 5.000 años hasta los orígenes de la civilización egipcia.
Egipto es una tierra tan antigua que ya era ancestral incluso en la época de la antigua Grecia y el Imperio Romano. Para el año cero y el nacimiento de Jesús, la civilización egipcia ya había quedado en el pasado.
El antiguo Egipto pasó a la historia tras la muerte de su última gran gobernante, la legendaria Cleopatra. La última reina tenía sólo 39 años cuando murió pero Egipto ya tenía más de 3.000 años de antigüedad.
Mucho se conoce acerca del fin de la civilización egipcia pero poco se sabe acerca de sus orígenes. ¿Cómo comenzó todo? Para saberlo se debe viajar al pasado, al año 3.500 a. C., es decir, antes de la historia escrita.
Las tribus nómadas merodeaban por las fértiles llanuras anegadas a lo largo del río Nilo. Durante decenas de miles de años sus campamentos temporales se convirtieron en aldeas y poblados. Los poblados crearon lealtades y rivalidades.
Al sur se hallaba el sofisticado Alto Reino, cuyo nombre se derivaba de su posición en relación a la corriente del Nilo. Su gobernante usaba la alargada corona blanca y pulposa del Alto Egipto. Al norte, donde el delta se abría hacia el mar Mediterráneo, se ubicaba su equivalente escasamente organizado, el Bajo Reino, controlado por el usuario de la singular corona roja.
Egipto, tal como lo conocemos – una tierra de pirámides, esfinges, momias y faraones – nace cuando el primer rey unifica los reinos Alto y Bajo. ¿Pero quién fue el primer monarca de Egipto? Irónicamente, esa pregunta inquietaba incluso a los antiguos egipcios. Éstos, para llevar el registro de sus gobernantes, llegaron a crear una lista. Llamada la "lista de reyes", consistía en murales cuidadosamente labrados en paredes de templos. A medida que cada nuevo rey subía al trono agregaba su nombre a la lista escribiéndolo dentro de una figura oval destinada para tal efecto. Encima de cada nombre se halla el símbolo egipcio para la majestad, Horus, un halcón al que veneraban como un dios y de quien creían que era el padre del primer rey humano de Egipto. Estas listas de reyes representan una pista esencial para la búsqueda del primer monarca.
Luego de la conquista de Egipto por Alejandro Magno, éste utilizó la lista para ayudar a establecer una nueva dinastía de faraones griegos. Los reyes tolemáicos, de los cuales Cleopatra fue su último gobernante importante, llegaron a legitimar sus reinados como griegos al tallar sus nombres en la lista de reyes y a colocarse en el linaje de los grandes faraones egipcios. Sin embargo, los tolemáicos también la utilizaron como un calendario, una ventana al pasado. Por primera vez relataron la historia de Egipto en un lenguaje distinto al de los jeroglíficos. De hecho, fueron los griegos quienes llamaron a la escritura egipcia: "jeroglíficos", que significa entalladuras sagradas.
La obra más importante escrita en griego acerca de Egipto consiste en los tres volúmenes de la "Egiptíaca". En el siglo II a. C., unos de los reyes tolemáicos encargó a un sacerdote llamado Manetón una historia de Egipto. En esta tarea, Manetón pudo trazar treinta dinastías, remontándose hasta la primera que había sido fundada por un rey a quién dio el nombre de Menes. Él fue el primer rey de la primera dinastía.
Pero, ¿cuán fiable es? En la época en que escribía Manetón, la lista de reyes ya representaba una historia que abarcaba unos 3.000 años. Para colmo de males, sólo sabemos acerca de la traducción de la lista de reyes de Manetón gracias a otros estudiosos antiguos, la Egiptíaca original se había perdido.
Luego, tras el surgimiento de la Cristiandad, en el siglo IV d. C., la sagrada escritura egipcia fue prohibida por considerarse como culto al diablo y pronto fue olvidada. Durante más de mil años, la historia del antiguo Egipto y su primer rey siguió siendo un misterio. Entonces, en 1799, mientras las tropas de Napoleón saqueaban los tesoros de Egipto, un soldado francés descubrió una gran placa de piedra. Era la piedra Roseta. En la piedra había escrituras en 3 idiomas: griego, demótico y egipcio antiguo. El soldado supo de inmediato que había encontrado una pista importante para desentrañar el misterioso pasado de esta tierra mística. Napoleón ordenó hacer reproducciones y luego las envió a estudiosos en todo el mundo. Había comenzado la carrera para descifrar el código.
Veintitrés años después, utilizando una de las reproducciones de Napoleón, Jean-François Champollion, un lingüista francés que sabía leer griego y demótico, descifró los jeroglíficos. Curiosamente logró interpretar el código sin poner un pié en Egipto.
La piedra Roseta llevó a uno de los más grandes descubrimientos de todos los tiempos. La nueva habilidad para leer jeroglíficos abrió un nuevo mundo al pasado. Repentinamente, los estudiosos del siglo XIX y los buscadores de tesoros podían leer por igual las fuentes egipcias originales. Se redescubrió al rey Menes como el faraón inicial de la primera dinastía, pero pronto hubo nuevas dudas...
Los fundadores de Egipto
En 1898, dos jóvenes egiptólogos desenterraron una bandeja ceremonial de maquillaje que literalmente cambió el rostro de la historia egipcia. Fue uno de los descubrimientos más importantes del antiguo Egipto. Se le llama la "paleta de Narmer" en honor a la figura central en la paleta: el rey Narmer. No obstante, hay un problema: éste no aparece en la lista de reyes. Sin embargo, el simbolismo en la paleta sugiere que Narmer pudo ser el responsable de unificar el Alto y el Bajo Egipto; eso lo convertiría en el rey inicial de la primera dinastía.
A un lado, el barbado rey Narmer porta la corona emplumada del Bajo Egipto mientras inspecciona una hilera de prisioneros decapitados; al otro lado porta la corona redondeada del Alto Egipto y blande una maza sobre un cautivo de rodillas. Entonces, ¿fue Narmer – un rey que no aparece en la lista de reyes – quién conquistó tanto el Alto como el Bajo Egipto? El simbolismo de la paleta de Narmer fue suficiente para convencer a los primeros egiptólogos que fue el rey Narmer, y no Menes, el fundador del Egipto faraónico.
Esta paleta dio pie a una cascada de preguntas. ¿Estaba errada la lista de reyes? ¿Habían olvidado sus propios orígenes los egipcios que la tallaron? ¿Hubo otros reyes antes de la época de Narmer? Irónicamente el objeto que podía contener las respuestas fue descubierto al mismo tiempo que la paleta de Narmer a escasos 10 metros de distancia. En él, un hombre no identificado observa la imagen de un escorpión. Sólo ahora, más de 100 años después de su descubrimiento, es cuando los egiptólogos comienzan a descubrir esta misteriosa figura.
El singular objeto con la imagen de un hombre y un escorpión es una enorme maza ritual. La maza o cetro de batalla es uno de los símbolos más viejos del poder real en el antiguo Egipto. En el transcurso de 3.000 años de historia egipcia sus reyes son representados destrozando los cráneos de sus enemigos con ellas; las que eran utilizadas en combates eran del tamaño de una pelota de béisbol pero las rituales podían ser del tamaño de balones de baloncesto y pesar unos 10 kg. La maza ceremonial con la imagen del hombre y el escorpión es la más antigua jamás encontrada.

El hombre en la maza es la imagen más antigua de un rey que lleva la corona blanca. Otra imagen ancestral es la de un rey que lleva agua a la tierra; se tornó en un símbolo de llevar riqueza a los pueblos en los territorios del Egipto faraónico. Colgando de la falda del rey se halla otro símbolo faraónico, la cola del toro, que representa la virilidad y poder del faraón. En la parte superior de la maza se hallan unas avefrías que cuelgan de pértigas. Estas pértigas representan diversas regiones del Alto Egipto; las avefrías representan símbolos de los pueblos conquistados.

En base a la iconografía, el tamaño de la figura, las actividades, la gente que lo rodea, y sobre todo en base a su corona, no cabe duda que este es un rey del Alto Egipto. Las claves de su identidad son las figuras que tiene delante: el rosetón y el escorpión. La lectura que damos a esto es: rey Escorpión.
¿Quién era el rey Escorpión? ¿Por qué solo después de 5.000 años estamos comenzando a hablar de él? Al principio algunos egiptólogos se negaban a creer que fuera real. Interpretaban el simbolismo como la evidencia de un dios mítico, después de todo hay una tradición de la religión egipcia que combina características de animales y humanos. No obstante, los reyes también se identificaban con animales importantes. Uno de los símbolos por excelencia del antiguo Egipto es la esfinge, una imagen del faraón como un león poderoso.
Su mortal picadura, la velocidad de su ataque y su habilidad para sobrevivir en condiciones extremas son las características naturales del escorpión. En base a la antigua tradición egipcia que combinaba animales y humanos, este rey Escorpión bien podría ser un dios mitológico o un rey de verdad. ¿Una deidad egipcia o un hombre de carne y hueso? Una manera de demostrar que fue real era encontrar su tumba, pero ¿dónde en los vastos desiertos de Egipto podía comenzarse a buscar una sepultura de 5.000 años de antigüedad que tal vez ni siquiera existía?
La tumba de los "Horus"
La moderna Abydos, ubicada a 500 km. al sur de El Cairo, pocos visitantes podrían creer que el remoto poblado actual fuera una vez la ciudad más importante del antiguo Egipto. Sin embargo, en las afueras del poblado, varias expediciones internacionales trabajan para desenterrar evidencias de los primeros gobernantes de Egipto; entre ellos se encuentra el equipo del instituto arqueológico alemán, liderado por Günter Dreyer.
Limitada a un lado por las apacibles aguas del río Nilo y al otro por los imponentes riscos del desierto, Abydos, la necrópolis egipcia, parece ser poco más que unas ruinas barridas por las arenas del implacable Sahara. Esta área fue una vez una fértil llanura, y hoy los egiptólogos están descubriendo un registro de ocupación humana que se remonta más allá del año 4000 a.C. Abydos era antigua incluso para los primeros egipcios, quienes, tal como hoy, cernían las arenas en busca de evidencias de los reyes fundadores y los restos de dioses ancestrales. Una vez, Abydos fue el lugar más sagrado. Los egipcios suponían que Osiris, dios de los muertos, había sido enterrado allí. Según la mitología, él había sido rey de Egipto así que era natural pensar que lo hubieran enterrado en la "Ciudad de los Muertos". Ellos llevaron a cabo grandes excavaciones a fin de encontrar su tumba. Cuando pensaron que la habían hallado fundaron un templo al que todo egipcio piadoso rendía culto. Miles de vasijas fueron halladas en la actualidad en este sitio, vasijas que representan ofrendas de buen vino o de aceite importado llevadas a este dios.
Las vasijas rotas se hallan sobre los restos de una elaborada ciudad-templo enterrada desde hace largo tiempo por las arenas del desierto. Pese a eso, un gran monumento aún se erige sobre el desolado paisaje: un templo dedicado a Osiris, el dios del otro mundo y padre del primer rey mitológico egipcio: Horus, el halcón. El templo consiste en más de una docena de santuarios y ermitas. Los murales celebran la conexión real y terrenal con los fundadores mitológicos de Egipto, entre ellos el mito de Osiris, Isis y su hijo Horus.
Curiosamente, la búsqueda de tesoros y dioses mitológicos llevó posteriormente a los arqueólogos a descubrir a los primeros reyes verdaderos. Una de las primeras excavaciones en Abydos se realizó en 1895, excavaron cerca de 160 tumbas en cuatro días, alegaron haber encontrado la verdadera tumba de Osiris, mostraron un cráneo que al parecer era la cabeza del dios y luego se marcharon. Después, un inglés, Sir Flinders Petrie, entró en escena. Aunque rechazaba la idea de que Osiris estuviera sepultado allí, sospechaba que Abydos tal vez contenía las tumbas de los primeros reyes de Egipto. Pero ¿cómo demostrarlo?
Petrie pensó que la riqueza de las vasijas podía constituir una pista. Éste utilizó el tipo de vasijas que se usaban en el Egipto prehistórico como herramienta para crear una cronología relativa para este período que carece de registros escritos. Al observar la ocurrencia de los diferentes tipos de vasijas en los diferentes grupos de tumbas, pudo establecer una secuencia de desarrollo del arte de las vasijas. Luego dividió este desarrollo en 49 etapas numeradas. Petrie fue el primer egiptólogo en asociar la evidencia material, los objetos mortuorios de alfarería y las tumbas mismas a la lista de reyes egipcios. Comparando su cronología de las vasijas a la lista de los antiguos reyes, confirmó que éstos eran los cementerios de los monarcas de la primera dinastía e incluso aún más antiguos, los anteriores a la lista de reyes.
En un área de Abydos previamente ignorada, Günter Dreyer prácticamente sigue los pasos dejados atrás por Flinders Petrie. Este arqueólogo alemán está en busca de las tumbas de los reyes anteriores a la primera dinastía, las tumbas de la dinastía cero. Mientras el equipo de Dreyer inspecciona el área repleta de vasijas, descubren depresiones en la tierra que a menudo indican la existencia de tumbas subterráneas. Según la cifra de tumbas y sus dimensiones, el equipo prevé un hallazgo significativo.
Empiezan a excavar y pronto, justo debajo del desierto, el equipo encuentra la primera pared de ladrillos de lodo. Al tiempo que despejan la arena pueden ver que la pared era parte de una gran cámara subterránea. Y así, continúan desenterrando más ladrillos, más paredes y más, hasta llegar a doce recámaras en total. Ésta no es una tumba ordinaria; se trata de la mayor tumba predinástica jamás encontrada. De hecho, es comparable en tamaño a algunas de las tumbas de los reyes de la primera dinastía. En fin, ¿de quién es la tumba?...
Por desgracia, probablemente en tiempos antiguos, la sepultura fue despojada de su elemento más valioso, la momia estaba ausente. Los pocos artefactos restantes son transportados a la oficina principal de la misión alemana en Abydos, donde Dreyer y su equipo examinaron la evidencia.
La recámara más grande contenía rastros de una capilla de madera. Casi todas estaban interconectadas entre sí por medio de ranuras, o especies de prototipos de puertas. Una estructura de la tumba formada por nueve recámaras, piensa Dreyer, es el modelo de algún palacio. En algunas de las salas se encontraron abundantes vasijas egipcias e importadas. Éstas indican que ya existían ciertas rutas de comercio internacional. Cientos de jarros importados deben significar que la tumba le pertenece a alguien de gran riqueza y poder.
En este lugar también se encontraron muchos objetos de marfil, entre ellos adornos y juegos. Uno de los objetos de marfil de un juego similar a los dados es igual a una pieza encontrada en la tumba del rey Tutankhamón, sepultado 2.000 años después.
Luego se encuentra el símbolo supremo del poder real. Dentro de la recámara más grande se halló un cetro de marfil, símbolo del poder faraónico. Esto nos dice que se trata sin duda de una tumba real. Mediante el método del carbono 14 se ha determinado que este cetro es el más antiguo hallado en todo Egipto. Ahora, ¿cuál es el nombre de este misterioso rey?... La respuesta se halla en las inscripciones halladas en las vasijas y objetos de la tumba, de las cuales las más notables son las que muestran a un escorpión. En base a estas inscripciones se pudo concluir finalmente que pertenece a un gobernante cuyo nombre fue: Escorpión.
Era real, existió un rey Escorpión. Ningún dios mitológico tiene una tumba terrenal. El descubrimiento de su tumba es la prueba evidente de que gobernó el Alto Egipto como un rey de verdad hace más de 5.000 años. Sin embargo, es un rey anterior a la edad de los monarcas y su descubrimiento establece una nueva dinastía: la dinastía cero. ¿Quién era el rey Escorpión? ¿Qué papel desempeñó en la creación del antiguo Egipto?
Las innovaciones de Escorpión
Las prácticas mortuorias reflejadas en la tumba del rey Escorpión plantaron la semilla para las sepulturas de todos los faraones del resto de la historia egipcia. Escorpión fue el primero que comenzó con la práctica dinástica. Su tumba fue construida hace más de 5.000 años, y él decidió hacerla replicar la forma de su palacio. En cierto modo, creaba una casa para su alma, que sería eterna.
Aunque sencilla en su estructura es fácil ver como, por primera vez, la tumba del rey Escorpión constituyó un plan arquitectónico para alcanzar la vida eterna. Fue modelada de acuerdo al palacio donde él vivió y, tras su muerte, su cuerpo fue colocado en ella. Una vez terminada, fue cubierta de arena en la forma del montículo primitivo, del cual, según la religión egipcia, el mundo fue creado. Además de su importancia espiritual, la sepultura también fue diseñada para proporcionarle al rey todos los bienes materiales que necesitaría en la vida eterna.
Cada generación de reyes extendió este concepto y diseño básico y, a lo largo de los siglos, las tumbas reales se trasformaron en pirámides.
Lo que Günter Dreyer y su equipo hallaron en el suelo de la tumba cabe perfectamente en una caja de zapatos. Aunque pequeño en tamaño, su importancia es extraordinaria. Lo que encontraron fueron pequeñas fichas de hueso y marfil del tamaño de estampillas, 160 en total. Cada una fue tallada con sencillas figuras: árboles, aves, serpientes, elefantes, etc. A primera vista, las imágenes parecen dibujos primitivos similares a los encontrados en cuevas y vasijas prehistóricas. En las pinturas rupestres una imagen es lo que es, una imagen de un ave significa ave; pero estas fichas pueden significar algo más.
La primera pista que Dreyer notó fue que muchas de ellas contenían más de una imagen, algo muy complejo para tan primitivas entalladuras. Primero intentó interpretar las fichas como grupos de dibujos, pero eso no tenía ningún sentido. Entonces, se preguntó ¿ y sí estas imágenes no fueran sólo dibujos sino más bien símbolos? En tal caso, eso haría de las fichas del rey Escorpión la forma de escritura conocida más antigua.
Las fichas fueron sometidas a la prueba de radiocarbono y los resultados fueron asombrosos, éstas datan del año 3250 a. C., más de 200 años antes de la que se piensa fue la época de los orígenes de la escritura. Así, se refutaría por completo la teoría de que la escritura surgió en Mesopotamia hacia el 3000 a. C. Significaría que la escritura egipcia se originó independientemente de la de Mesopotamia. El descubrimiento implicaría que la escritura, tal vez la invención más importante de todos los tiempos, fue creada primero en Egipto.
¿Cómo demostrar que las fichas son símbolos de escritura? Para ser considerado un verdadero sistema de escritura cada figura debe significar más de lo que representa. Utilizando los jeroglíficos egipcios como una guía, se leen las fichas. Por ejemplo, en una de ellas se muestra un elefante sobre unas montañas; si a esto le asignamos un valor fonético de un jeroglífico similar: el elefante representa el sonido "Ab" y las montañas el sonido "Yu". Al juntar las sílabas obtenemos "Ab-Yu", que es el nombre de Abydos. Se demostró que sucede lo mismo las demás fichas, cada una representa un lugar o ciudad. De manera que podemos leer los rótulos como escritura jeroglífica temprana.
Las fichas de la tumba del rey Escorpión demuestran que los jeroglíficos egipcios constituyen un sistema de escritura completo anterior a los caracteres cuneiformes de Mesopotamia. La falta de evidencia de un sistema previo a la época del rey Escorpión sugieren que el sistema de escritura no evolucionó; ya que al parecer ésta surgió de pronto en la época de Escorpión, tal vez fue una invención cuya creación había sido ordenada.
El rey notó que necesitaba un sistema de escritura para el cobro de impuestos, así que ordenó a su corte crear uno, y así lo hicieron. Eso es lo que parece, no fue un desarrollo lento sino algo que se inventó casi de un día para el otro.
Tal vez sea aventurado afirmar que fue el rey Escorpión quien ordenó la invención de la escritura, pero obviamente las fichas en su tumba demuestran que éste entendía la necesidad de la escritura y tenía el poder para utilizarla.
La lectura de las fichas y su contexto arqueológico representan una pista del modo de uso de las mismas. Dreyer las descubrió en el suelo de la tumba, y ya que muchas de ellas presentan pequeños agujeros, piensa que estaban fijadas a cajas de madera, rollos de lino y vasijas de aceite que eran entregadas en pago al rey por las ciudades que gobernaba. En esencia, las fichas son recibos de impuestos pagados.
En las manos del rey Escorpión, la escritura se convirtió en una herramienta para acumular riqueza y poder; pero con la riqueza y el poder surgen las rivalidades. Entonces, debió utilizar el poderío militar para proteger su reino y colocar las bases para la unificación de todo Egipto.
Conquista y poder
¿Cómo conquistó el rey Escorpión el Alto Egipto? La respuesta se halla a lo largo del curso natural del Nilo, en un área donde el río gira dramáticamente al este para adaptarse al implacable desierto occidental. Conocido como el Meandro de Qena, este lugar fue una vez un importante centro de actividad del mundo antiguo.
El egiptólogo, John Darnell, de la Universidad Yale, exploró el área durante más de una década. Gracias a esto pudo revelar un documento único en la historia, el cual puede desentrañar los misterios del ascenso del rey Escorpión al poder y también resultar ser el documento histórico más antiguo de Egipto y posiblemente del mundo.
En una de las mayores rutas antiguas que conectaba la curva de Qena con el desierto del oeste, en un lugar muy estratégico en medio de la curva, entre Hierakonpolis en el sur y Abydos en el norte, Darnell hizo un gran descubrimiento en el llamado Gebel Tjauti: un retablo protodinástico sumamente elaborado que llamó "el retablo del escorpión". Éste representa un evento histórico específico, y esta ordenado de un modo muy interesante. En la abertura, se muestra un halcón de cuerpo triangular encima de un escorpión. Esto resulta notable puesto que parece ser la primera vez que se usa el nombre de Horus como título de la realeza. Al parecer, se nos dice que el autor de estos eventos es un hombre llamado Escorpión, o Horus Escorpión, para ser más exactos.

El nombre de Horus, como el término romano César, es otra palabra para rey. El título identifica al rey Escorpión con Horus, el dios halcón, la deidad protectora de los reyes egipcios. El título de Horus siguió siendo utilizado por todos los monarcas egipcios durante los 3.000 años siguientes. Es de destacar que el rey Escorpión fue el primer monarca en la historia egipcia en utilizar este título.
En el retablo también se observa una procesión religiosa, esto se sabe por el emblema que muestra a un hombre que lleva algo que parece ser una tela que lo envuelve. Es probable que sea una suerte de oficiante con una larga vara. Esta misma figura religiosa, una especie de sacerdote, se puede encontrar en muchos artefactos importantes de la antigua historia egipcia, incluso en la paleta de Narmer.
Detrás del sacerdote hay otros elementos familiares. A éste lo siguen dos grupos separados, lo cual resulta tan notable como el uso del título de Horus, porque lo que se observa es un prisionero de cabellera salvaje atado de brazos por una cuerda que sostiene en su mano una enorme figura que vemos en la extrema izquierda del retablo. En su otra mano, este hombre sostiene algo que tiene toda la apariencia de una maza. Es una maza en forma de pera que usa para golpear al prisionero en la cabeza. El cautivo, por su parte, pareciera llevar un rótulo, detrás de él vemos una cabeza de toro que parece estar clavada sobre un poste vertical. Nos sugiere que el nombre o emblema totémico del cautivo podría ser Cabeza de Toro.
Darnell piensa que tal vez la cabeza de toro en una vara sea el nombre del rey de Naqada, una antigua ciudad rival ubicada junto al Nilo entre Hierakonpolis y Abydos. Aunque primitivo en esencia, el retablo del escorpión representa una imagen vital de poder: el rey blande la muy importante maza sobre un cautivo. Destinada a convertirse en prototipo para los reyes posteriores, esta misma escena apareció en artefactos y paredes de templos durante el resto de la historia egipcia. Sin embargo, el grabado en la escena del escorpión es la imagen de violencia más antigua que puede asociarse a un suceso histórico específico. El significado está claro, el evento en su totalidad lleva un rótulo protojeroglífico, un ave con una serpiente en el pico. Este rótulo significa victoria.
La escena del escorpión, aunque primitiva, pudo ser la inspiración para la paleta de Narmer tallada 200 años después. Sus temas centrales son idénticos: el rey victorioso destroza la cabeza de su rival y lo celebra con una procesión.
La mayoría de los egiptólogos piensan que las imágenes en la paleta de Narmer representan un suceso histórico real. ¿Será el mismo caso con el retablo del escorpión? Muchos piensan que sí. En esta escena tenemos un evento histórico real que simboliza la victoria de Horus Escorpión sobre las fuerzas de Naqada. Esta victoria en sí, al igual que la procesión subsiguiente que nos lleva de regreso a Abydos, parece haber ocurrido en Gebel Tjauti.
El unificador
El lugar de nacimiento del rey Escorpión aún no ha sido precisado, aunque muchas pistas apuntan a que puede haber nacido en Hierakonpolis. Entre ellas se encuentran palacios con arquitecturas similares a la tumba de Escorpión, templos en donde aparece la figura de este arácnido y por supuesto el que la maza ceremonial del rey Escorpión también halla sido encontrada allí.
Con vínculos a Hierakonpolis y Abydos, el rey Escorpión habría sido el hombre ideal en el momento correcto para liderar una fuerza unida contra los ejércitos de Naqada. Habría sido una batalla para controlar valiosas rutas comerciales y riquezas terrenales. También sería una verdadera batalla cósmica entre dioses. Hierakonpolis y Abydos comparten a la deidad Horus, el dios halcón que se deriva de Osiris; la deidad protectora de Naqada es Seth, el dios del caos y enemigo de Osiris. Lo que se preparaba era una confrontación clásica entre las fuerzas del orden y las fuerzas del caos. Hay algo cierto, quienquiera que ganase la batalla controlaría la riqueza y el poder del Alto Egipto.
Es el año 3250 a.C. y es el rey Escorpión quién ejecuta una estrategia para derrotar Naqada. Pero ¿cuál es la estrategia? En base a la topografía de Gebel Tjauti, este remoto fortín en el desierto, y el hecho que la escena del escorpión se ubica allí, John Darnell dice que el rey Escorpión lanzó un rápido ataque comenzando en ese lugar.
Al atacar Naqada por el desierto, es casi seguro que el rey tuviera intenciones de hacer uso del elemento sorpresa. Naqada tenía un gran ejército en el valle del Nilo y es posible que esperaran que, si Abydos atacaba, Escorpión entrara por el Nilo. Sin embargo, él no se acercó a Naqada por el río. En cambio, lideró a sus tropas en ruta al desierto y luego se ocultó detrás de Gebel Tjauti. El Gebel o montaña era uno de los pocos lugares donde las tropas podían ascender o descender desde la alta meseta del desierto. Esta inusual zona es conocida como "el pasaje estrecho". Fue detrás de este pasaje donde el rey Escorpión esperó con su ejército. Desde allí lanzó su ataque por la parte posterior de Naqada, entrando por el desierto. Es probable que supiera que el enemigo preparaba un puesto de avanzada en el desierto, al oeste de la ciudad. Escorpión tuvo la capacidad de atacar a través del desierto y evitar cualquier contacto con las fuerzas del valle del Nilo de Naqada. Al elegir el camino de Gebel Tjauti, logra salir al sur del puesto de avanzada del enemigo y luego avanza hacia el norte donde el ejército de Abydos aislaría las fuerzas de Naqada del Nilo de las de avanzada. Así lograrían una victoria rápida y no muy sangrienta.
La conquista de Naqada por parte del rey Escorpión fue un suceso decisivo. Era la primera vez que todo el Alto Egipto sería gobernado por un solo monarca. Para celebrarlo, Escorpión traslado al gobernante capturado de Naqada hacia Abydos y aprovechó la ocasión para ordenar la entalladura de la escena del escorpión. Al tallar la escena pudo también haber inventado la historia.
La escena del escorpión tiene tanta importancia como la paleta de Narmer para aumentar nuestros conocimientos acerca de la unificación de Egipto. Los egiptólogos han pensado por mucho tiempo que Narmer logró la unificación con una gran batalla. Las nuevas evidencias sugieren que el proceso comenzó mucho antes. La entalladura establece la victoria del rey Escorpión sobre Naqada como el primer paso conocido hacia la unificación del Alto y Bajo Egipto.
El rey Escorpión llegaría a dominar un opulento reino, llevaría las rutas comerciales tan lejos como Afganistán, utilizaría la escritura para llevar el control de sus riquezas y el arte para celebrar su poder y el poder de sus dioses. Construiría palacios y templos para la vida terrenal y tumbas para la vida eterna. Como se muestra en su maza ceremonial, llevaría el agua a la tierra y riqueza a su pueblo. Fue el rey Escorpión quien colocó las bases de una de las más grandes civilizaciones que el mundo haya conocido.
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7 Diciembre 2011
La historia de Egipto es una de las más largas de todas las civilizaciones que florecieron en torno al Mediterráneo. Nacida en el año 3000 a.C., sobrevivió a los cambios de largos siglos y logró enfrentar los obstáculos del crecimiento con el fin de mantener vivas las raíces que la establecieron; es un fiel ejemplo de cultura y tradición que perdura hasta la actualidad.
Las famosas aguas del río Nilo trazan a lo largo de miles de kilómetros el mapa de uno de los países más fascinantes del mundo, Egipto. Ubicado al norte de África, en sus valles aún subsisten los restos arquitectónicos de las dinastías que modelaron una de las naciones madres de la humanidad. Las colosales piedras se enclavan en las orillas del río más largo del planeta, de espaldas a un desierto de arenas infinitas, cuya imponencia, tal vez inspiró a los faraones.
Esfinge
Dioses, templos y faraones fueron, son y serán, los principales ejes que le dan sentido y consistencia a la vida de sus habitantes. Todas las manifestaciones artísticas estuvieron destinadas, básicamente, al servicio del Estado, la religión y el faraón, quién era considerado como un Dios sobre la tierra. Desde un comienzo la creencia de la vida después de la muerte marcó la norma de enterrar al muerto con sus mejores pertenencias para asegurar su tránsito hacia la eternidad. Se construyeron grandes tumbas para albergar el alma del difunto que se fueron convirtiendo en verdaderos tesoros, por la presencia de una gran cantidad de objetos de oro y otros materiales preciosos que se sepultaban con el mismo.
Durante el transcurso de Imperio Antiguo, se fueron levantando grandes obras maestras, la religión escala hasta convertirse en lo más sagrado y la estabilidad política denota su impecable estabilidad. En este contexto surge una de las, actualmente consideradas, siete maravillas del mundo.
Misteriosa Esfinge
Junto a las pirámides de Gizeh, se encuentra la misteriosa figura de la Gran Esfinge, reconocida mundialmente por su cuerpo de león y cabeza humana. Es una verdadera obra de arte de grandes dimensiones ya que mide 73 metros de largo y 20 metros de alto. Sin duda puede observarse desde grandes distancias, actualmente se encuentra en un período de restauración con el objetivo de mantener las partes más afectadas, como lo son la zona de la nariz y frente.
Los arqueólogos la atribuyen al faraón Kefrén pero no existe ningún tipo de inscripción acerca de ello. Quienes se encargaron de desenterrarla encontraron su proximidad a la Pirámide de Kefrén, y de ahí nace su asociación a la figura de este faraón, sosteniendo incluso que el rostro de la Esfinge es la del propio Kefrén.
Son muchos los textos antiguos y leyendas que apoyan que el rostro de La Esfinge representaba a un dios, como así cuenta en la estela que mandó erigir el propio Tutmosis IV entre las garras de La Esfinge, después de su experiencia personal a través del sueño en el que le habló La Esfinge y le prometió el trono de Egipto, a cambio de que la desenterrara.
También se desconoce el por qué de su construcción, investigaciones recientes muestran que su edad data de años anteriores a las pirámides. Otros sostienen que las Esfinges han sido consideradas en diversas mitologías como protectoras místicas de los Templos y de las moradas de los muertos; por lo que se deduce que esta tendría la misma finalidad ya que acompaña a un templo. Como estas, existen diferentes hipótesis acerca de su origen y finalidad, lo cierto es que aún es un misterio que no se ha podido develar.
Jeroglíficos
La escritura jeroglífica es una de las formas más antiguas de expresión que se le atribuye a Egipto como principal cultura desarrolladora de la misma. Las primeras apariciones datan del período pre-dinástico y hace su aparición en piedras y rocas. Con el tiempo fue evolucionado con la incorporación de nuevos signos y símbolos. Los textos eran escritos en cualquier dirección y se utilizaba un sencillo sistema de reglas para encontrar la dirección del mismo.
Se tenía muy en cuenta la estética para la escritura y los espacios vacíos trataban de ser eliminados. Actualmente hay lugares en los que puedes maravillarte al observar claramente las características distintivas de este tipo de escritura.
Símbolo vivo de Amón
Uno de los reyes más populares de la historia de Egipto y actualmente reconocido por su imponente nombre, fue Tutankamón, lo cual significa “símbolo vivo de Amón”. Con tan sólo 12 años, Tutankamón subió al trono y tuvo la completa dominación del pueblo egipcio durante la XVIII Dinastía. Su reinado duró poco tiempo ya que a los 18 años de edad murió misteriosamente.
El descubrimiento de su tumba estuvo dado a principios del siglo XX y fue la única que ha logrado sobrevivir de los frecuentes ataques de ladrones de tumbas. Actualmente puedes apreciar los objetos obtenidos de valor incalculable en el Museo Egipcio de El Cairo. La más famosa es la máscara funeraria, toda recubierta de oro, que representa al joven faraón.
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